Garantizar un 15% de suministro a partir del carbón hasta 2012 tranquiliza al sector
Las térmicas leonesas acumulan 3 millones de toneladas de carbón en sus parques. CÉSAR SÁNCHEZ
Marian García / León
Hablar de buenas noticias en el sector de la minería se ha convertido, durante los últimos años, en un imposible. Pero, si se respeta lo pactado la pasada semana, el sector minero de la provincia de León puede encarar los próximos tres años –hasta 2012– con ciertas garantías de que, al menos, el carbón que se produce en las explotaciones mineras sea quemado en las centrales térmicas españolas.
En el plazo aproximado de un mes –en el mejor de los casos–estará vigente el Real Decreto que el pasado viernes fue enviado a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) para su supervisión, previo acuerdo entre todas las partes implicadas en la minería del carbón: Ministerio de Industria, patronal minera (Carbunión) y agentes sociales mayoritarios.
El Real Decreto que finalmente imperará da, en realidad, forma legal y por tanto de obligado cumplimiento a una premisa que ya forma parte del segundo Plan del Carbón y Desarrollo Alternativo de las Comarcas Mineras 1998-2006. Lo dijo el ministro de Industria, Miguel Sebastián, se le da al carbón la etiqueta de “despacho preferente”, de modo y manera que se garantiza que el 15% de la energía consumida en España durante los próximos tres años proceda del carbón.
Se cumple con esta premisa una de las demandas más repetidas, por todas las partes implicadas en el sector carbonífero español que no es otra que dotar al sistema de cierta estabilidad o al menos la posibilidad de poder hacer planes a las empresas mineras a medio y corto plazo sin tener que estar sujetas a los vaivenes del mercado eléctrico, y más ahora con la actual caída de demanda y el desplome del precio del carbón de importación que deja al autóctono en una situación nada competitiva.
La solución propuesta por el Ministerio de Industria y que, a priori, ha sido bien valorada por todas las partes, pasa por que la electricidad que se genere con carbón nacional tenga preferencia hasta en un 15% en el suministro. Esta cantidad es similar a la que actualmente tienen las energías renovables. El handicap que se puede plantear es que si una de las ‘damnificadas’ por el giro dado por el Gobierno para primar el carbón será la energía renovable, especialmente la eólica, cómo va a reaccionar este sector. La energía eólica –también sujeta a ciertas incertidumbres normativas– ha sido la gran apuesta de este Gobierno y de las comunidades autónomas. Las inversiones previstas son multimillonarias y la apuesta por este sector ha crecido año a año hasta límites que han llegado a sobrepasar la capacidad de evacuación de las actuales líneas.
Así las cosas, el carbón, de momento respira tranquilo, pero aguarda la publicación en elBOE del Real Decreto que ponga ‘la letra pequeña’ de las nuevas intenciones del Gobierno.