El empate hubiese sido el resultado justo en un partido soso
La Virgen no tuvo la suerte de cara en tierras pucelanas. M. MARCOS
Ángel G. Álvarez / León
La justicia fue ajena a la realidad de los leoneses. Y es que los de La Virgen del Camino merecieron, a los puntos, mucho más que regresar con el zurrón vacío. Por trabajo, entrega y brega repartir los puntos hubiera sido lo más justo para ambos porque tampoco, pese a la victoria local, ninguno hizo mucho más para sacudirse al rival de encima.
Con tanto para ofrecer en ataque fue una realidad aburrida el argumento que mostraron ambos. Disputaban la territorialidad en el centro del campo pero poco más, escasas llegadas. Un par de disparos de Wences y Zapico fue el bagaje de los leoneses, mediatizados en su función de aguantar para sumar sin apuros. Lo peor llegó como se intuía, a pelota parada. Fue a los diez minutos de la reanudación. Gonzalo, de cabeza, peinaba el balón que se introducía en la portería de Óscar. En desventaja les costó más a los de Roberto. Ganaron fortaleza en la zaga los locales aguantando el tipo con muy poco antela espesura de ideas de un cuadro leonés que no tuvo su día a nivel ofensivo y que careció de armas en ataques para lograr un empate que hubiera hecho esa justicia que ayer fue esquiva.