Las tres instalaciones leonesas tienen garantizado el consumo durante los próximos tres años
Las térmicas ya están quemando carbón autóctono. M. MARCOS
Marian García / León
Las centrales térmicas de la provincia de León –Anllares, Compostilla y La Robla– recibirán el próximo año cerca de 730 millones de euros por quemar carbón autóctono en sus instalaciones. Estas son las cifras que se contemplan en el borrador del Real Decreto que ha sido consensuado por el Ministerio de Industria, la patronal minera (Carbunión) y los agentes sociales en la reunión de la Comisión de Seguimiento del Plan del Carbón de la semana pasada.
Dando cumplimiento a los acuerdos que permitirán hasta el año 2012 que el carbón autóctono suministre el 15% de la energía consumida en España, el borrador del Real Decreto incluye en el orden de preferencia de suministro a las tres centrales térmicas de la provincia de León. Así, teniendo en cuenta la proximidad de las fuentes de producción y la térmica que quemará en carbón, Compostilla ingresará a lo largo del próximo año más de 447 millones de euros. La central térmica de La Robla tiene garantizados unos ingresos de 173 millones de euros. Mientras, la central térmica de Anllares –que ayer mismo inicio su producción tras meses paralizada– ingresará 105,5 millones de euros.
Además de los ingresos de las centrales térmicas a lo largo de este año, según recoge el borrador del futuro Real Decreto, las instalaciones leonesas tienen garantizado este ritmo de ingresos hasta el año 21012. Momento en el que expira el actual Plan del Carbón y también al actual sistema de incentivos pactado en la Comisión de Seguimiento del Plan del Carbón.
En el conjunto del país, según el borrador del Real Decreto, el coste total de la nueva política del Gobierno costará una media de 1.550 millones de euros anuales. Cantidad que llegará a los 4.650 millones de euros hasta el año 2012. Esta cantidad no incluye la actualización de precios prevista que contempla un incremento del 2% anual en el precio del Mwh producido.
La solución dada por el Ministerio de Industria a los agentes sociales y a la patronal minera intenta solventar el grave problema que desde hace meses arrastra el sector. Desde hace meses, tres millones de toneladas de carbón están almacenadas en las centrales térmicas de la provincia de León.
El poco competitivo precio del carbón nacional sobre el de importación llevó al colapso a las centrales térmicas y también a las empresas mineras de la provincia.
Después de intensas negociaciones entre todas las partes implicadas, el Ministerio de Industria, después de hablar con las compañías eléctricas, llegó a un solución de consenso. Entre otras medidas se llegó a la conclusión de seguir incentivando el consumo de carbón nacional para evitar, precisamente, decisiones como las tomadas por las firmas eléctricas de seguir quemando carbón nacional. Y no sólo eso, también se negaron, incluso a permitir el acceso de los camiones llenos de mineral a sus propias instalaciones.
Ahora, la discusión que se plantea en las ‘altas esferas’ políticas es de qué modo los cerca de 4.700 millones de euros que en los próximos tres años va a costar el incentivo del consumo de carbón nacional va a tener en la factura doméstica de los españoles.
De momento habrá que esperar hasta que la nueva composición del recibo eléctrico sea una realidad. La revisión de las tarifas energéticas está, aún pendiente, de ‘encajar’ las reivindicaciones que se plantean desde otras fuentes de energía. Entre ellas figuran las energías renovables –gran apuesta del actual Gobierno– que reclaman desde hace meses la definición de un sistema de primas y condiciones estable.
Aún así, el sector carbonífero leonés podrá vivir durante los próximos tres años una situación de cierta calma al estar garantizado el consumo de su producto. Aguarda, en la actualidad, la resolución de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) para que dé el visto bueno al Real Decreto pactado entre todas las partes. Cuando se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE) se conocerá la ‘letra pequeña’ del nuevo marco de la minería del carbón.