Los trabajos de demolición comenzaron ayer en contra de los vecinos
Las tareas de derribo comenzaron ayer a primera hora, ante la impotente mirada de los vecinos contrarios a este proyecto. E. NIÑO
Estefanía Niño / Villamanín
Una orden judicial ha paralizado los trabajos de demolición del antiguo cuartel de Villamanín, tan solo unas horas después de que se iniciaran. Este jueves tendrá lugaruna vista sobre el caso y el futuro de este inmueble por lo que hasta que el juicio se celebre se han suspendido de forma cautelar las labores de demolición.
Los opositores a este proyecto han tomado con optimismo la noticia, aunque consideran queel hecho de que ya se haya empezado a trabajar en el edifico quizá no sea del todo un buen augurio para mantener el antiguo cuartel. Por su parte, la portavoz del PSOE de Villamanín, María del Carmen Iglesias, recalcó que “esta decisión judicial es toda una lección para el alcalde del municipio que no puede obrar a su antojo y ante el rechazo de los vecinos. Debería obrar en consecuencia y dimitir de su cargo”. Asimismo, añadió que “además, supone una lección que debemos aprender todos, la necesidad de unirnos y luchar todos los ciudadanos juntos”.
La empresa encargada de la demolición del inmueble comenzó a trabajar ayer, a primera hora de la mañana ante la impotente mirada de los vecinos que se oponea la desaparición del edifico. A la localidad se trasladaron 16 efectivos de la Guardia Civil que acordonaron la zona para evitar incidentes.
Una de las asistentes explicaba que esta oposición no es un acto político y tampoco es nada personal contra el alcalde,“en Villamanín no tenemos nada, ni Casa de Cultura, ni residencia de mayores, nada. El pueblo está muy indignado porque no se nos están dando explicaciones. Hemos recurrido a todas las instituciones y organismos oficiales y el alcalde no nos escucha. Nos llama mentirosos”. Al margen del valor patrimonial que el edificio pudiera tener dentro del conjunto arquitectónico de Regiones Devastadas, los vecinos aludían a un gran valor sentimental, padres, hermanos, familiares y vecinos levantaron durante la posguerra ese cuartel y picaron la piedra, tal y como relató una de la vecinas en contra del proyecto.
Una vez iniciados los trabajados, que se suspendieron en torno al mediodía por orden judicial, los vecinos acudieron a la plaza del Ayuntamiento para protestar una vez más contra la desaparición del cuartel. Una vez allí, redactaron un escrito que todos los asistentes firmaron para hacer llegar al alcalde del municipio, Óscar Gutiérrez, su malestar y su indignación por no utilizar el edifico para otro uso o al menos conservar parte de la fachada. “Esto es una cacicada más del señor alcalde”, fue una de las frases más repetidas durante toda la jornada. Tras la protesta en el Ayuntamiento, los vecinos recibieron al alcalde en plena calle ante una irónica salva de aplausos al mismo tiempo que le tildaban de “destructor”.