Héctor Castresana sufre una luxación en un dedo de su mano derecha
El pivote Héctor Castresana lanza a portería durante un partido de la presente campaña. PHOTODEPORTE
L.C. / León
Los problemas en forma de lesiones se multiplican en el Reale Ademar. Jordi Ribera, finalmente, pierde a su pivote Héctor Castresana por cuatro semanas y es el segundo jugador del equipo leonés que estará de baja por un largo período de tiempo por una lesión, tras el contratiempo del croata Nicola Prce antes del encuentro frente al Barça.
Castresana se lesionó de manera fortuita al engancharse con la camiseta de un rival durante la primera parte del encuentro ante el conjunto azulgrana y, después de las pruebas radiográficas practicadas ayer, se ha determinado que sufre “una luxación en la articulación del cuarto dedo de su mano derecha”. El dictamen médico, según confirmó el galeno del club, Enrique Fernández Torres, aún está pendiente de una última prueba, que se le realizará al jugador para descartar si sufre además algún tipo de lesión ligamentosa, algo que inicialmente parece descartado.
Aunque el jugador leonés no tendrá que pasar por el quirófano, se le ha inmovilizado la mano y tan sólo podrá realizar trabajo físico condicionado, siempre en función de la evolución que tenga la lesión.
La baja de Castresana, muy afectado por este contratiempo, deja al Reale Ademar con tan sólo un pivote específico, el argentino Gonzalo Carou, para afrontar todo el mes de noviembre, en el que se jugará sus opciones europeas en el grupo ante el Kolding danés -en doble enfrentamiento- y el propio FC Barcelona.
En la competición nacional se perderá los partidos ligueros ante Arrate, Octavio Pilotes, Naturhouse La Rioja o CAI Aragón, lo que supone un problema añadido para el técnico Jordi Ribera, que pierde también a otro efectivo en el centro de la defensa, donde tan sólo quedarán el propio Carou y el ruso Danil Chernov.
Por otra parte, el extremo Martin Stranovsky, protagonista de las últimas acciones ante el Barça, todavía le da vueltas al penalti que erró en el último minuto, y que hubiera supuesto la sentencia del partido. “En el penalti quizá debía haber pensado más y mirar sus movimientos, como había hecho en los dos lanzamientos anteriores, pero Dani -Saric- me conoce perfectamente de su etapa en Ademar y también contaba; en cuanto a la última acción del partido creo que pudo verse con claridad cómo estaba el defensor dentro del área y tendría que haberse señalado de nuevo pena máxima”, declaró.
Stranovsky reconoció que él y sus compañeros acabaron el encuentro “enfadados” con ellos mismos, ya que considera que merecieron la victoria porque el partido se pareció al que les diera la victoria en la Copa Asobal ante el mismo rival “con una buena defensa y portería, ante un rival que tuvo muchos problemas”, dijo.