El Páramo Bajo ha sido, históricamente, una de las zonas que más saben lo que es el esfuerzo del campo y los sinsabores de un sector que sólo cuando sale a la calle logra sus objetivos. Durante dos décadas, la reivindicación de tener agua ha sido un grito unánime en pueblos como Zotes, Soguillo, Roperuelos, Moscas... Por fin el año que viene podrán regar aunque cada vez sean menos los agricultores que quedan en la zona. La manifestación del próximo viernes en León tiene mucho que ver con un sector al que no siempre se le tiene en cuenta. Los convocantes, todas las organizaciones profesionales de la provincia, quieren que sea la mayor concentración de la historia. La sociedad leonesa en general debe ser solidaria con un León que ha dado mucho más de lo que pide. Basta con hablar del Páramo Bajo. Nada menos que 20 años esperando.