El astorgano Luis Miguel Alonso Guadalupe presenta hoy fuera de concurso ‘Los abanicos de la muerte’
El director leonés ante el cartel de la Seminci, una presencia en este festival que le ha propiciado “uno de los días más emotivos de mi vida”. RUBÉN CACHO
César Combarros / Valladolid
Luis Miguel Alonso Guadalupe (Astorga, 1958) reconoce que vivió la confirmación de que estrenaría su documental ‘Los abanicos de la muerte’ dentro de la 54ªSeminci como “uno de los días más emotivos” de su vida. Ha dirigido numerosos cortos y trabajos en vídeo, y en su nueva película, que ha gestado durante los últimos cinco años, retoma la historia de los Panero que Chavarri inmortalizó en 1975 en ‘El desencanto’. ‘Los abanicos de la muerte’ se estrena hoy en el apartado Proyecciones Especiales. “Esta película es la historia que siempre quise hacer. No en vano llevo 33 años esperando hacerla, desde que se estrenó ‘El desencanto’. Ver lo que los hijos e incluso la mujer de Leopoldo Panero decían de él me llevó a plantearme el hacer algo que realmente reivindicara o pusiera en su lugar la figura del padre, algo que por otra parte quedaba implícito indirectamente en la propia película de Chavarri, cuando se pone sobre la pantalla el epitafio: “Ha muerto acribillado por los besos de sus hijos, absuelto por los ojos más dulcemente azules…”. En 1983 hice una primera toma de contacto con el tema, con un Super8 titulado ‘La ciudad sin nombre’, en el que recogía varios poemas de Leopoldo Panero a los que ponía imágenes poéticas; otro tanto lo hice en 1989, con ‘Leopoldo Panero, la memoria sola’; y ahora presento esta última tentativa en torno a Panero”.
Lleva cinco años trabajando en el proyecto, ha recuperado imágenes de conversaciones con Michi Panero cuando estuvo en Astorgaen los últimos años de su vida, así como entrevistas que con personalidades del mundo de la literatura sobre todo y del cine, a los que siempre les preguntaba su opinión sobre ‘El desencanto’ y sobre Leopoldo Panero. “Sus respuestas han sido de lo más variadas, y sintetizan en parte esos 33 años que han pasado desde el estreno, con la particularidad añadida de que también he preguntado a gente de Astorga, porque hay que pensar lo que puede significar para una ciudad que uno de sus poetas más conocidos se viera en ese momento criticado o vilipendiado. Aquí se estrenó en noviembre del 75 en dos cines y a la mitad de la sesión se fue la mitad del público porque se sentían insultados indirectamente”.
En la comarca todos estos años se ha desatado una rumorología en torno a ‘El desencanto’. Que si era un montaje, que si todos estaban inducidos para que hablaran mal del padre… “De ello hablo en el documental, donde se puede concluir que todos eran actores de sí mismos, interpretando su propio papel en la película. En mi opinión han sido los mejores actores del cine español sin duda, porque estaban actuando y al mismo tiempo contando su historia. De ahí esa particularidad tan especial que tienen los cuatro. Y la madre, que es una ‘actriz’, siempre en el límite entre la actuación y el reportaje. Ella es guapísima, inteligentísima y tiene una facilidad de palabra y una exquisitez absoluta. Michi, Leopoldo María y Juan Luis, cada uno a su manera, hace su papel, Michi más de ‘bon vivant’, Leopoldo María mucho más vampírico o introvertido, y el más extrovertido sería Juan Luis, que lleva la actuación al límite poniéndose un sombrero de vaquero, pero yo dejo caer que el primer gran actor fue el padre, Leopoldo Panero. En otro sentido, en un sentido vital, porque de alguna manera, aparte del gran legado poético que nos dejótodos los demás de la familia beben del padre. Sucede en lo poético y en lo literario, donde si vas analizando las poesías de Juan Luis están ya escritas en Leopoldo Panero, pero también en lo personal: él fue condenado a muerte por su ideología, se le perdonó la vida y se pasó la vida siendo otra persona; de ahí ese cambio de personalidad”.