Susi Nistal imparte cursos de cata de vinos, compite como sumiller y apuesta por los vinos de Tierra de León
SECUNDINO PÉREZ
Secundino Pérez / León
Un viaje a Chile y California le espera si gana el concurso de sumilleres Torres Quiz Master. Es el primer premio. De momento Susi Nistal está clasificada para competir el día 16 en Barcelona y así conseguir otro trofeo. “Todos los premios son importantes. El primero fue Narizde Oro de Tierra de León, un concurso que coincide con la feria del vino en Valencia de Don Juan, me sorprendió, no me lo esperaba”. Nació en Zacos, cerca de Astorga, y enseguida sus padres la trajeron a León. Estudió Turismo después de pasar por el colegio de las monjas Carmelitas. Empezó a trabajar de camarera y el tiempo le llevó a estar detrás de la barra de locales de referencia en la noche leonesa como Universal y Layla, aunque también estuvo en otros que prefiere olvidar. Fueron unos buenos años aunque recuerda que en cuanto “me agobiaba un poco me iba, cambiaba de ciudad, y es que lo bueno que tiene la juventud es la disponibilidad geográfica. Así cuando había algo interesante en otra ciudad me marchaba”. De esta manera, cuando era joven iba conociendo las ciudades donde ocurría algo interesante, como Sevilla en el momento de la Exposición Universal del 92, Madrid, y Altea. Eran tiempos en los que dedicarse a la hostelería le permitía viajar y trabajar, aunque si le atacaba la morriña de los del Norte, de su familia y sus amigos, volvía a León.“Me pasaba entonces y me ocurre ahora, siempre tengo que volver a las raíces”.
No sólo la noche ocupó su tiempo. Abrió una tienda junto a la iglesia de Palat del Rey, que llamó Betty Pop por alusión a una canción de Los Cardiacos y a la sugerente chica del cómic Betty Boop. “Decían que el entorno de la Plaza del Conde iba a cambiar mucho, que prometía y años más tarde así estamos”, matiza Susi.En aquel comercio, impulsado por ella y otra amiga, vendió ropa que compraba en Londres y con la disculpa viajaba tres o cuatro veces al año a la capital británica. Aquella historia no prosperó y puso en marcha su bar, “El Lorca”, por admiración al poeta García Lorca. Fue una época muy dura, dice.Trabajó mucho, pero de allí conserva sobre todo la amistad de dos señores, “que aunque yo no les pedía nada, ellos siempre me ayudaban, iban por cambio, algo para las tapas que se me había olvidado, cosas así. Y ahora todos los miércoles tomamos café. Escuchan tan bien”, explica con cierta admiración hacia ellos “pues ahora todos tenemos tantas cosas que contar que sólo queremos hablar”. Y es que esta mujer de 45 años conserva los amigos que conoció en aquellos años y matiza: “la mayoría de mis amigos son de hace 25 años, para mí es muy importantecuidar esos lazos, porque esa gente te ha acompañado siempre y te conoce mejor que nadie, mejor, a veces que tú misma”. Antes le gustaba vivir de noche pero ahora prefiere el día “sobre todo la mañana, la hora del vino, incluso el café”, explica Susi. Lo explica unido al nacimiento de su hija María hace 14 años. “Cambia la perspectiva de todo, incluso las sensaciones son distintas”. Ahora, no toma copas, prefiere el vino.
Un curso en el restaurante Vivaldi, del ya fallecido Carlos Cidón, con su marido José Quindós le cambió para siempre. Comenzó un aprendizaje y especialización en ese mundo tan complejo como es el vino y aconsejar una buena combinación o maridaje. Es el mundo de los sumilleres. Pero para María Jesús Nistal Álvarez,como figura en su partida de nacimiento, los enigmas del vino, como los de Leviatán, novela de Paul Auster, o las de Ágata Christie que le gusta leer, no son problema, es sólo cuestión de profundizar y compartir. Y Susi haciendo gala de su trabajo como Sumiller apuesta por los vinos de León y asegura que a la gente que viene “al 95 por ciento de los que vienen de fuera y prueban los vinos de aquí les encantan, lo difícil es vendérselo a los leoneses”. Asegura que aquí hay muy buenas bodegas y que “las cosas se están haciendo realmente bien”.