▲ El Premio Pilar Miró al mejor director novel para Adán Aliaga es un justo reconocimiento a una de las apuestas más arriesgadas de la Seminci, clausurada ayer. Premiar al director alicantino es reconocer igualmente su trabajo con los intérpretes y por consiguiente el meritorio debut en la pantalla del leonés Manuel Martínez.