No necesita de un mayor seguimiento médico
Los centros de salud de la provincia todavía distribuyen la píldora. DANIEL
Alicia Torres / León
El cambio en la manera de dispensar la píldora poscoital se debe a que los estudios realizados con este anticonceptivo de emergencia demuestran que no tiene efectos secundarios que obliguen a un mayor seguimiento médico y, en cambio, el antiguo sistema de ir al médico o a un centro de planificación familiar suponía un retraso en su toma que le resta efectividad.
La pastilla, de momento, continúa dispensándose gratis en los centros de salud y planificación familiar hasta que se agoten las existencias.
Así las cosas, desde hace un mes, los farmacéuticos sólo piden a la futura usuaria de la píldora poscoital el DNI para verificar que es mayor de 16 años.
La situación se torna más complicada si la mujer nació después de 1993 ya que parece existir cierto ‘vacío legal’ sobre el protocolo que deben seguir los profesionales, añade Carrasco, ya que la Ley de Protección del Paciente del 2002 establece la mayoría de edad en los 16 años.
Por ello, el próximo 11 de noviembre, en la sede del Colegio de Farmacéuticos, se llevará a cabo una conferencia para aclarar dudas legales, jurídicas y tecnológicas que resolverá todas las dudas planteadas por los profesionales.
A pesar de que los estudios aseguran que el medicamento no tiene efectos secundarios y que no necesita un seguimiento médico especial no son pocas las consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas, entre ellas las de Castilla y León, que opinan que hay que tener en cuenta la situación clínica de la persona que la va a tomar.
Asimismo, se señala que la píldora del día después, como todo medicamento, no está exento de riesgo, aunque sea mínimo, por lo que antes de la reforma abogaban por suministrarla bajo un control médico adecuado.
Precisamente, por esta situación desde la administración sanitaria se insiste en sensibilizar a las jóvenes de que la píldora poscoital no debe ser tomado como un método anticonceptivo habitual, ya que la píldora es un medicamento hormonal que impide o retrasa la ovulación y en la mayoría de los casos evita el embarazo, pero nunca lo interrumpe. Además, no sirvepara evitar la transmisión de enfermedades sexuales. Una función que sí llevan a cabo los métodos anticonceptivos.