Una denuncia ciudadana por los contenidos filonazis de algunos artículos publicados en la Llionpedia provocó un aluvión de críticas a Abel Pardo, promotor de la publicación, y sucesivas peticiones de dimisión. El alcalde reaccionóordenando la supresión de la misma de la web municipal y remitió las informaciones a la Fiscalía. La desobediencia a esa orden obligó a emitir un nuevo decreto para restringir el acceso a la gestión de contenidos de la web. La Crónica ha seguido detalladamente una polémica que hoy podría zanjarse. 6