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INFRAESTRUCTURAS / Polémica

Aguas turbias en la gestión de la Edar

El proceso de privatización de la depuradora levanta numerosas críticas y alguna sospecha

La Estación Depuradora de Aguas Residuales, Edar, de Villadepalos estuvo más de dos años parada pese a estar completamente terminada. CÉSAR SÁNCHEZ

Francisco Labarga / Ponferrada
El lunes 9 de noviembre finaliza el plazo de presentación de plicas para optar a la adjudicación, por un plazo de 25 años, del contrato de “Gestión del servicio público de explotación, mantenimiento y conservación de la estación depuradora (Edar) en Villadepalos y sus colectores de aguas residuales de la Mancomunidad Municipal para el tratamiento de aguas del Bajo Bierzo”, cuyo anuncio salió publicado en el Boletín Oficial de la Provincia del 8 de octubre pasado, fijando un plazo límite de presentación de ofertas de 30 días naturales. Como el último día del plazo es domingo, se alarga hasta el primer día hábil siguiente.
Esta adjudicación, una de las más importantes de los últimos años en Ponferrada y en el Bierzo es también una de las más polémicas, pues son numerosos las formaciones políticas y agentes sociales que han criticado que la adjudicación del contrato se produzca exclusivamente por la decisión de tres ayuntamientos (Ponferrada, Camponaraya y Carracedelo), cuando en poco tiempo se conectarán a esta instalación depuradora prácticamente el resto de los ayuntamientos bercianos.
Grupos políticos minoritarios como el Mass o el PB siempre se han mostrado muy críticos con el procedimiento establecido por la Junta de Castilla y León, con la connivencia de la Confederación Hidrográfica (antes del Norte, ahora Miño-Sil) para la gestión y explotación de la Edar, que deja toda la potestad al Ayuntamiento de Ponferrada.
Pese a estar técnicamente concluida en febrero de 2006 e inaugurada por la entonces ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y por la vicepresidenta de la Junta de Castilla y León, María Jesús Ruiz, en septiembre de 2006 (ocho meses después de la conclusión), lo cierto es que la instalación no entró en funcionamiento, ni siquiera en pruebas, hasta el mes de mayo de este año, pese a que el presidente de la Confederación del Norte, Jorge Marquínez, ya aseguraba en marzo de 2008 que la Edar debería estar funcionando en pruebas en abril o mayo de ese mismo año.
Lo que llama la atención en todo el proceso, que se inició en 1999, siendo ministra de Medio Ambiente Isabel Tocino, es que en todas y cada una de sus fases ha ido acumulando retraso sobre retraso, salvo en el proceso de adjudicación, que era donde más se justificaba, habida cuenta de que la conexión a la Edar de municipios como Toral, Cacabelos, Villafranca, entre otros, es inminente y lo lógico es que estos ciudadanos, a través de sus representantes municipales también tuvieran algo que decir.
Sin embargo, los representantes de Ponferrada y Carracedelo (donde gobierna el PP) y de Camponaraya (PSOE) han cortado de raíz cualquier posibilidad de que otros decidan y se han apresurado a poner en marcha todo el procedimiento, aprobando de un solo golpe la ordenanza reguladora de la tasa por tratamiento y depuración de aguas residuales, y las memorias técnicas y el pliego de condiciones administrativas que rigen la adjudicación del contrato.
El contrato en cuestión es de lo más sustancioso, pues la adjudicación no sólo se realiza por 25 años, sino que la adjudicataria tendrá que pagar un canon de inicial de 2,029 millones de euros, así como un fondo de inversión de 22 millones de euros, para todo el periodo de vigencia del contrato.
Entre las sustanciosas cantidades que se recibirán en estos municipios figuran los 200.000 euros que corresponden al Ayuntamiento de Carracedelo, por el hecho de estar la depuradora en Villadepalos, sin que se sepa hasta el momento cuánto de este dinero va a ir a parar a dicha localidad, que es la directamente afectada por tener en su término la Edar.
En todo, caso, según el reglamento aprobado por los tres ayuntamientos, los vecinos de estos municipios y los que después se enganchen a la Edar tendrán que pagar una cuota fija de 8 euros por trimestre (usuarios domésticos) y 10,66 euros por trimestre (usuarios no domésticos), a los que hay que añadir una cuota variable de 27 y 37 céntimos respectivamente por metro cúbico de agua consumida, lo que determina una cuota media de unos 40 euros anuales.
Es obvio que en una ciudad de 70 habitantes y en una comarca de 130.000 las cantidades a recaudar por tasa de depuración son sustanciosas y muy apetitosas, de ahí que lo restrictivo del procedimiento llevado a cabo por los tres ayuntamientos haya provocado numerosas críticas que, en muchos casos, se han tornado auténticas sospechas sobre la limpieza del proceso.

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