La alavesa Inma Shara dirige hoy en León un concierto de bandas sonoras de recordadas películas
Inma Shara es uno de los nombres más destacados del panorama musical español y una de las seis mujeres que dirigen grandes orquestas en todo el mundo. Hoy estará en León.
Fulgencio Fernández / León
Cinco años de solfeo, cuatro de armonía, dos de contrapunto y dos más de composición y cinco de dirección de orquesta...
Si los va sumando y le dicen que Inma Shara sólo tiene 37 años y lleva siete dirigiendo grandes orquestas por todo el mundo uno se da cuenta que es una vida entre música, que debió empezar en este mundo casi en el vientre de su madre. “Comencé en la música a los cuatro años, que no es nada extraordinario, es lo que hacen muchos niños pues al principio sólo juegas con ella, pero más tardes se fue haciendo mi compañera de viaje. Ya más mayor, lo racionalicé y decidí que era para mí una forma de vida. Siempre he pensado que la música no es una profesión, es el sueño de la vida”, le explicaba la propia artista a la periodista Inés Molina en una larga entrevista en la que insiste en una idea: esto es trabajo, “yo no soy un genio, la gente no sabe el sacrificio que representa la música”, antes de detallarle la larguísima lista de estudios, cursos, viajes... que ha tenido que hacer para llegar al lugar que hoy ocupa. Y de matizar algo que siempre recuerda, el apoyo de una familia en la que no había antecedentes musicales. “Fue una gran suerte que mis padres se empeñaran personal y económicamente para fomentar mi gusto por la música.Empecé con los instrumentos y encontré la orquesta”.
Inmaculada Sarachaga
Y, por suerte, está en lo más alto esta alavesa de Amurrio que ha tomado su nombre de un ‘juego’ que ha hecho con el verdadero, Inmaculada Sarachaga. “No tiene ningún misterio, simplemente que se pronuncia mejor que mi largo apellido vasco. Imagina además esta dificultad cuando dirijo en el extranjero” .
Por suerte ya no hace falta explicar quién es Inma Shara pues se ha convertido en un nombre imprescindible de nuestra música y en una rara avis. “Sólo somos seis mujeres en el mundo directoras de orquesta. La música clásica es muy clásica, como todo lo que la rodea, pero cuando me pongo al frente de una orquesta no me siento ni hombre ni mujer, me siento artista y persona. Dejo mi condición de mujer a un lado. Me siento sólo persona y artista”.
Y no solo lo demuestra cada día sino que es conocido en el mundo de la música que detrás de su apariencia frágil y dulce se esconde una perfeccionista que no soporta “a los músicos funcionarios”, que busca a los artistas que no miran a nadie por encima del hombro y no escatima en horas de trabajo. “Este es un trabajo en equipo absoluto, donde todos somos iguales aunque cada uno ejerce su papel. El mío es el de ser capaz de aunar las pequeñas individualidades; ser conciliador y aglutinador”.
Inma Shara siempre habla de una fecha muy importante en su carrera, en diciembre de 2008, cuando pudo dirigir un concierto en el Vaticano. De ello hablaba con Pepa Bueno en una extensa entrevista en Radio Nacional. “Fue un regalo que me dio la vida porque estaba el Papa y también porque era un concierto solidario, en la celebración del 60 aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos”.
Artista y ser humano
Los conciertos solidarios siempre han dejado una huella especial en esta mujer. Junto al del Vaticano siempre cita otro por las víctimas del terrorismo. “Son conciertos que unen la música con el sentimiento humano, en esos momentos no solo te sientes directora de orquesta también te sientes ser humano”.
Ese ser humano es el que esta noche llega al Auditorio de León para ofrecer un concierto de película. Y, como hace en cada concierto, se quedará a solas en su escenario. “Cuando todo el mundo se ha ido me encanta quedarme en el escenario cinco minutos y ver el silencio que te abruma en la noche. Al día siguiente te invade una gran tristeza existencial. Es cuando dices: Y ahora, a volver a empezar”.
Volver a empezar es para ella un duro trabajo pues prepara los repertorios a conciencia. “Trabajo muchas horas diarias, diez o doce, buscando una versión de la obra que a ti te llene, que a ti te emocione para entregársela al público, para decirle cómo tu entiendes a Brahms y no puedes entenderlo de otra manera. Que te haga vibrar, llorar incluso”.
Inma Shara ya se ha hecho con un nombre. Inma Shara tiene una forma de trabajar, de dirigir, que mucha gente ya conoce y que a mucha gente engancha.“Dirijo con la técnica, es evidente, pero hay mucho más, dirijo también con la mirada, con los ojos, con el espíritu, con una puesta en escena determinada, en mi caso con vehemencia, pues soy mucho más pasional en el escenario que en la vida, incluso a veces no me conozco ni yo misma”.