Sólo la protesta de 300 personas en Salamanca alteró los tres consejos de administración
Cerca de 300 personas protestaron contra la fusión en Salamanca, frente a la sede de Caja Duero. ICAL
Daniel Álvarez / León
Ayer fue la noche de los banqueros. La celebración de los consejos de administración de Caja España, Caja Duero y Caja Burgos para decidir, casi a la misma hora, si las tres entidades iniciaban la fusión se vivió en las redacciones de los medios de comunicación de la comunidad con la misma sensaciónde una noche electoral a la espera de resultados. El plante del presidente de Caja Burgos, José María Arribas, en la jornada anterior fue un valioso sondeo que dio bastantes pistas, pero el desenlace debía de ser oficial.
Los primeros en dar una respuesta fueron los de Caja España, reunidos en el edificio del Portillo en León. Apoyo unánime antes de las ocho. Con un poco de suerte llegamos al segundo tiempo del Madrid. Pero ya entonces se rumoreaba que Burgos votaría definitivamente en contra de la fusión. Hay que hacer otra reunión. A ver si, por lo menos, podemos ver a la Cultu.
La negativa de la caja burgalesa se hizo oficial una hora después y el segundo consejo de administración de Caja España aprobó a las 21,20 la fusión con Caja Duero.
Los de Salamanca fueron más listos. Esperaron a la decisión de Caja Burgos para tomar la suya. A las 21,10 ya habían anunciadosu disposición a aliarse con León.
También fueron los charros lo que más hincapié hicieron en condicionar la fusión con Caja España a un acuerdo laboral. Quizá tuvo que ver que el consejo de administración de Caja Duero fue el único que contó con presión en la calle. Cerca de 300 personas se concentraron a las puertas de la sede central de al entidad en Salamanca para mostrar su desacuerdo con el proceso de fusión, informó Ical.
Con pancartas en las que se leía ‘No’, pidieron a los consejeros que iban entrando por la puerta principal que rechacen el proceso, ya que consideran que el pacto sobre el reparto de poder no beneficia a los trabajadores salmantinos ni a la ciudad.
Uno de los trabajadores afectados, concretamente del departamento de informática, recalcó a Ical que “el proceso no se ha llevado bien hasta ahora” y criticó que quienes han liderado el proceso seguirán al frente del mismo. Por ese motivo, pidió “un cambio en la gestión” y que el servicio de informática “se quede en Salamanca” y no se lleve desde León como se ha barajado, porque el servicio de Caja Duero es “más moderno, más eficiente y más barato que el de Caja España” y son 83 los puestos de trabajo afectados por el cambio. Por otro lado, Pedro González, otro de los trabajadores de la entidad, aseguró que se sienten “totalmente agredidos, porque la negociación se ha realizado al margen de los trabajadores y todos los equipos directivos han hecho un reparto de los puestos y sedes sin la opinión de los trabajadores ni los impositores, que son el sentido de las cajas”. En la concentración también estuvieron presentes el ex director general de Caja Duero Alfonso Mielgo, el ex director de la Obra Social Rafael Sierra y el actual subdirector de la Obra Social, Juan Francisco Urrero. Los trabajadores y familiares que acudieron a esta cita fueron convocados de “manera espontánea”, a través de redes sociales ypor “el boca a boca.