Ical / Burgos
Ecologistas en Acción denunció ayer, a través de un comunicado, la aparición de peces muertos en el río Ebro en las proximidades de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) durante la noche del día 12 de noviembre. “Las causas de esta mortandad se deben a un vertido de la central nuclear cuya naturaleza y alcance se desconocen”, indicaron dichas fuentes.
“El vertido podría deberse a un escape de algún producto químico de los usados para la limpieza del circuito de refrigeración, que es abierto al río Ebro, o también a una liberación de agua demasiado caliente”, indicaron, para añadir que en ambos casos “tendrían efectos negativos sobre la fauna y la flora del río”. Los canales y tuberías del circuito de refrigeración se someten de vez en cuando a operaciones de limpieza con productos muy agresivos, “por lo que no se puede descartar un escape de uno de éstos”, señaló Ecologistas en Acción.