Logo de la-cronica.net


TRIBUNALES / Juicio por el descarrilamiento de 2006

El fiscal mantiene que hubo error humano en Villada

La defensa esgrime que “hay dudas razonables”

Imagen del accidente de Villada que costó la vida a siete personas y provocó heridas en otras 100. ICAL

J.B.I. / Ical / Palencia
El fiscal del juicio seguido contra J.L.P.G., el maquinista leonés y único acusado por el accidente de tren que causó siete muertos y más de 100 heridos en agosto de 2006 en Villada (Palencia), mantuvo ayer en sus conclusiones finales que hubo “un error humano y no fallos técnicos ni tecnológicos” en los sistemas de seguridad y señalización. Esta conclusión choca con la efectuad por el letrado de la defensa, quien aludió al término ‘in dubio pro reo’, por el que debe absolverse a su patrocinado al existir “una mínima duda razonable” y falta de pruebas como para ser condenado.
El juicio, tras cinco largos días de testimonios y pruebas periciales, quedó visto para sentencia tras los informes finales del ministerio público, de los diez letrados de la acusación particular en representación de las más de 100 víctimas del accidente ferroviario, así como de los abogados de Renfe, la aseguradora de la compañía ferroviaria, AXA, y del único acusado, J.L.P.G.
El acusador público mantuvo la petición de dos años y medio de prisión para el maquinista como supuesto responsable de siete delitos de homicidio imprudente, causados por imprudencia grave profesional, además de 95 delitos de lesiones. Además, solicitó una inhabilitación para ejercer su profesión por espacio de cuatro años y medio. Un total de 16 víctimas ya han sido indemnizadas antes del juicio y el fiscal, en el apartado de responsabilidad civil, elevó la cuantía de las mismas por daños y secuelas en los heridos que no han renunciado a ellas, que inicialmente se habían fijado en 1,64 millones de euros.
El ministerio público aseguró en sus conclusiones finales que el conductor del tren procedente de La Coruña-Vigo, con destino a Hendaya-Irún y en el que viajaban 426 personas, a tenor de las pruebas practicadas, no atendió la señal de estado semafórico verde-amarillo que enviaron las balizas a la cabina. A su juicio, tampoco hizo caso a un pitido corto que solicitaba precaución y la necesidad de reducir la velocidad, pulsando dos veces el botón de reconocimiento de los avisos, lo que a juicio del acusador impidió que se activara el sistema de seguridad que permitía la parada automática del tren.
J.L.P.G. realizó un alegato al final en el juicio –al inicio del mismo ya pidió perdón- donde dijo sentir “todo el dolor y el daño que causó el accidente”, pero reiteró que siempre actuó “como las señales lo indicaron”.

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica