Más de 45 estands vendieron y expusieron los más variopintos productos
Un numeroso público se congregó ayer en Lillo para ver la tradicional matanza del cerdo. MAURICIO PEÑA
A. Hurtado / Puebla de Lillo
La actual crisis, unida al aún cierre de la estación invernal de San Isidro, afectó a la celebración de las XIII Jornadas Gastronómicas de la Matanza que ayer se inauguraron en Puebla de Lillo. La concurrencia de público mejoró notablemente, sin embargo, en el transcurso de la mañana y en la jornada de tarde, con una mayor presencia de visitantes que pasaron por los diferentes stans presentes en ésta muestra.
La plaza cerrada de ganado acogió una vez más esta feria, que en sus primeras ediciones se celebró en la Plaza Mayor. Aglutinó a cerca de medio centenar de expositores que presentaban sus productos listos para la venta. En estas ferias todo tiene cabida, desde diversos tipos alimenticios hechos de forma artesanal-como embutidos, panadería y repostería o licores- hasta aceite de oliva virgen procedente de la provincia de Jaén, dado que estas muestras son un buen escaparate de cara al público.
Entre los asistentes a la feria de ayer, destacar la presencia del ex presidente de Banesto, Mario Conde, quien pasa estos días en la zona.
El acto central de ésta muestra fue la matanza y subasta del gocho siendo seguida por numeroso público. Los mayores para recordar viejas usanzas del pueblo y, los jóvenes, para conocer una de las actividades que era obligatoria en la vida de sus padres y abuelos.
El ejemplar de éste año pesó 200 kilos en vivo y, después de que el equipo de matarifes lo dejara limpio, el animal fue expuesto para su subasta. El precio de salida fue de 300 euros, siendo finalmente Simón Fernández Sierra, de la localidad de Cofiñal, quien se quedó con el marrano por un montante de 410 euros. “Este es el primer año que participo en la subasta. Haremos una gran chorizada y curaremos un jamón para degustarlo en verano en compañía de la familia”, explicó Simón.
Lourdes Rascón, concejala de Cultura, apostilló tras la inauguración de las jornadas que ”estamos contentos ya que la respuesta del público se ha mantenido a pesar de la crisis y habiendo presentado unas jornadas más austeras que en ediciones anteriores. Al mismo tiempo se ha mantenido la paridad y se ha aumentado la presencia de expositores y de restaurantes participativos”.