ICAL / Valladolid
Los establecimientos hoteleros de turismo rural, acampamentos y apartamentos de la Comunidad, generaron en su conjunto 635 puestos de trabajo desde septiembre de 2008 al mismo mes de 2009. El dato refleja una aportación positiva del sector al mercado laboral en un contexto de destrucción masiva de empleo por la crisis económica, aunque la cifra global enmascara un comportamiento desigual dependiendo del tipo de establecimiento.
Así, el personal empleado por los hoteles descendió en 424 personas, hasta un total de 7.895 empleados, frente a la generación de empleo por parte de las casas rurales, con 635 nuevos puestos, hasta los 4.751. Por su parte, los acampamentos perdieron seis empleados, hasta los 258, y los apartamentos generaron 30 puestos, con 133 trabajadores, según los últimos datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a septiembre de este año.
La apuesta por el turismo rural en la Comunidad, dentro de su liderazgo indiscutible en el conjunto nacional en todos los aspectos, queda reflejada en la evolución del número de establecimientos y plazas. En concreto, Castilla y León registró la apertura de 305 establecimientos de turismo rural en el último año, que aportaron 3.256 plazas, hasta un total de 2.944 con 26.774 camas.
Estos datos reflejan el auge que está cobrando este sector en la región, frente al segmento hotelero, ya que en septiembre de este ejercicio operaban en la Comunidad 1.424 hoteles con 60.184 plazas, frente a los 1.440 con 59.948 plazas de 2008 por las mismas fechas. En cuanto a los acampamentos, en los últimos 12 meses desaparecieron ocho y se perdieron 1.029 plazas, hasta los 81 con 56.225 parcelas. Por último, se abrieron al público 104 apartamentos turísticos con 464 plazas, hasta alcanzar los 426 con 1.706 camas.
Viajeros y pernoctaciones
Las cifras de viajeros que pasaron por los diferentes establecimientos consagran también al turismo rural como un segmento de futuro en la Comunidad. Las cifras son esclarecedoras y reflejan un crecimiento del número de turistas que pasaron por las casas rurales del 7,4 por ciento en septiembre, en relación al mismo mes de 2008, hasta los 48.554 viajeros. Asimismo, estas personas pernoctaron en los establecimientos rurales en 104.350 ocasiones, con un incremento del 1,1 por ciento. Castilla y León se mantuvo como líder indiscutible en turismo rural entre el conjunto de las autonomías, con el 20,9 por ciento de los turistas y el 16,5 por ciento de las pernoctaciones.
La inmensa mayoría de los clientes de las casas rurales de Castilla y León fueron españoles, con 44.130 turistas nacionales registrados en septiembre, con un aumento del 7,6 por ciento respecto al mismo mes del año anterior. Los extranjeros, con cifras absolutas y relativas mucho más modestas, fueron sólo 4.425, aunque también aumentaron un 4,9 por ciento.
Por el contrario, la cifra de viajeros en los hoteles de la región bajó un 7,3 por ciento en septiembre, hasta alcanzar los 422.346. Asimismo, el número de pernoctaciones registradas en los establecimientos hoteleros de Castilla y León se redujo un 7,4 por ciento, hasta un total de 698.825. Los hoteles de la Comunidad recibieron en septiembre a 336.218 turistas españoles, frente a los 86.128 foráneos, con descensos para ambos colectivos del 5,1 y el 14,9 por ciento, respectivamente. Cabe destacar que el segmento hotelero, a pesar de su mala evolución, sigue siendo, sin embargo, el que absorbe la mayor parte de los viajeros y las pernoctaciones que se contabilizan en la Comunidad.
En cuanto a los apartamientos turísticos de la Castilla y León, recibieron durante el mes de septiembre 2.198 viajeros, lo que supone duplicar la cifra registrada en el mismo período del ejercicio anterior, Por lo que respecta a las pernoctaciones, en Castilla y León también experimentaron un importante crecimiento del 66,26 por ciento, hasta alcanzar las 8.928.
Por último, la cifra de viajeros que se alojaron en los acampamentos turísticos de la Comunidad creció el 23,49 por ciento hasta las 26.303 personas, que realizaron un total de 56.927 pernoctaciones, lo que supone una caída del 4,23 por ciento.
Asignatura pendiente
Lograr que los turistas permanezcan en los establecimientos más tiempo es la gran asignatura pendiente del sector en la Comunidad, donde en todos los casos las cifras de estancia media están muy por debajo de las medias nacionales. Así, en turismo rural, en septiembre, la estancia media en la Comunidad fue inferior a la media nacional, con 2,15 días frente a 2,72, y descendió respecto a los 2,28 días de septiembre de 2008.
Asimismo, en el caso de los hoteles se registró una estancia media de 1,66 días, ligeramente inferior a la de 2008 (1,66 días), y muy por debajo de los 3,5 días de la media del conjunto de las autonomías. Además, en los apartamentos turísticos de la Comunidad la estancia media se redujo de 4,88 días a 4,06, cuando en España se pasó de 8,18 días en 2008 a 7,38. Para finalizar, en los acampamentos la estancia media fue de 2,28 días en el mes de análisis, (2,94 días en 2008), frente a una media en España de 4,84 días.