El balance del déficit presupuestario del municipio durante el pasado ejercicio asciende a 1,8 millones
J.M. LÓPEZ
Daniel Álvarez / León
Que la situación económica de los ayuntamientos se ha visto notablemente resentida a causa de la crisis no es ninguna novedad dos años después de su inicio. Pero que una corporación local lo ponga tan claramente en evidencia en un informe oficial es otro cantar. El interventor de Villaquilambre, Diego Armesto Vega, señala textualmente en el informe de liquidación del presupuesto de 2008 que el Consistorio del alfoz de León estaba el pasado 31 de diciembre en “una situación análoga a la que en el ámbito del Derecho Mercantil se denomina concurso de acreedores (antes suspensión de pagos)”. El texto, de seis demoledoras páginas, está fechado el pasado mes de julio.
Hay que tener en cuenta que la preceptiva liquidación del presupuesto debe estar legalmente lista antes del 1 de marzo del año siguiente, pero éste es un extremo que prácticamente no cumple ningún consistorio. El Ayuntamiento de Villaquilambre aún no lo ha llevado a Pleno aunque esta previsto que lo haga en la próxima sesión, posiblemente esta misma semana. La polvareda ya se ha levantado cuando la oposición ha dado a conocer algunos de esos datos.
Según el informe del interventor, el Ayuntamiento de Villaquilambre contaba a 31 de diciembre de 2008 con 1.554.528 euros de derechos pendientes de cobro. Asimismo, las obligaciones pendientes de pago ascendían a más de tres millones. Las inversiones reales ejecutadas también suponían un montante total de 1,5 millones de euros, de los 7,3 previstos en las operaciones de crédito. De esta forma destaca que el resultado del presupuesto del ejercicio de 2008, que en total ascendía a 15,6 millones de euros, arrojaba “una elevada cuantía de déficit” de 1.790.913 euros. “Es una magnitud muy negativa y que demuestra que, teniendo en cuenta que el presupuesto del ejercicio de 2008 es aprobado con equilibrio entre ingresos y gastos, ha existido una enorme diferencia entre lo inicialmente planteado y lo realmente ejecutado”, señala en informe.
Otro de los puntos en lo que incide el documento es el remanente de tesorería, que indica la situación financiera y de liquidez del Ayuntamiento de forma acumulada considerando toda la historia del Ayuntamiento. También arroja un déficit, en este caso de 1.798.498 euros, que califica de “serio problema para la entidad local”. “Este dato hace que el balance de 2008 sea extremadamente preocupante, el peor en términos históricos, y lleva a que el resto de magnitudes acumulativas obtenga ese mismo carácter negativo”, refleja textualmente el informe del interventor. El remanente de tesorería es también el que permite financiar modificaciones presupuestarias “hecho que ahora ha quedado totalmente imposibilitado”.
¿Cuáles son las causas de esta situación? Según la intervención municipal, un “exceso de gasto” (contabiliza 833.752 euros sin consignación presupuestaria) y, “en mayor cuantía”, una “falta de ejecución de ingresos”.
El texto agrega que, al cierre de 2008, existían “obligaciones que el Ayuntamiento, a corto plazo, no va a poder atender con sus propios recursos, creando tensiones e incumplimientos en relación a las distintas operaciones con terceras personas y proveedores”. Es en este punto cuando el interventor reseña que la situación es análoga a la suspensión de pagos del Derecho Mercantil.
En su resolución final el informe señala: “El resultado presupuestario y el remanente de tesorería para gastos generales, ambos de elevado importe y signo negativo, muestran la mala situación económica y la deficiente gestión del presupuesto de 2008, tanto por la excesiva ejecución de gastos no previstos como por la deficiente ejecución de ingresos con gran diferencia entre los presupuestados y los realizados”. El interventor reclama de los responsables políticos “presupuestos con mucho más rigor y efectuar un control y seguimiento más cercano de las distintas partidas de gastos e ingresos”.