El servicio de filmoteca dedica una retrospectiva al autor de ‘Casco de acero’
Constance Towers es la prostituta que llega a la ciudad huyendo de su pasado en ‘Una luz en el hampa’.
Joaquín Revuelta / León
El drama bélico, el western y la intriga criminal fueron algunos de los géneros en los que destacó Samuel Fuller, sin duda uno de los más avezados representantes de la generación de directores (Anthony Mann, Robert Aldrich, Donald Siegel, Nicholas Ray o Phil Karlson) que irrumpió con renovada energía en el cine estadounidense durante la década de los cuarenta y propició el relevo de los grandes maestros del Hollywood clásico (Hawks, Ford, Mankiewicz), si bien éstos continuaron su actividad varios años más, sentando las bases para la llegada en los cincuenta de la llamada ‘generación de la televisión’ integrada por Robert Mulligan, Alan J. Pakula, William Friedkin, Sidney Lumet y Arthur Penn, entre otros nombres ilustres.
Fuller es el director que inaugura la nueva temporada de la filmoteca de Caja España y lo hace con cuatro títulos muy significativos de su filmografía, aunque se echa en falta algún exponente de su amplia e impagable contribución al género bélico, como ‘Casco de acero’ o ‘Invasión en Birmania’.
Sí nos congratulamos de que la muestra de la Caja incluya el mejor western de cuantos rodó Fuller, ‘40 pistolas’ (día 21) o su obra más emblemática, ‘Corredor sin retorno’ (día 17), que nos recuerda que antes que cineasta fue reportero y un buen conocedor de la naturaleza humana, como quedó demostrado tanto en ‘Una luz en el hampa’ (día 19) como en ‘Manos peligrosas’, encargada de inaugurar hoy el ciclo de Caja España.
‘Manos peligrosas’ participa del género negro y del cine de propaganda que se estableció en Hollywood con el advenimiento de la Guerra Fría, si bien este segundo aspecto quedó minimizado en beneficio de la energía narrativa y atmósfera absorbente que Fuller supo imprimir a unas imágenes exquisitamente fotografiadas por el operador Joseph McDonald.
‘Corredor sin retorno’ es la obra maestra por excelencia de Fuller, un apasionante thriller de investigación periodística que se anticipó en más de una década al gran éxito de la oscarizada ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’.
Por su parte, ‘40 pistolas’ contribuyó al protagonismo de la mujer en un género tradicionalmente masculino como el western. Lo hace mediante uno de esos personajes fuertes y dominantes en apariencia (como Joan Crawford en ‘Johnny Guitar’) que no logran sustraerse de su condición de mujer.
‘Una luz en el hampa’ nos trae a otra inolvidable fémina, la prostituta (Constance Towers) que trata de redimirse como enfermera en un hospital para niños inválidos.