Un repaso a la crisis de la agricultura y la ganadería leonesas a través de sus protagonistas
Las viejas cuadras dedicadas al sector lácteo en la montaña son cada vez menos. MAURICIO PEÑA
L.C. León
Mucho se habla de la crisis del campo, desde todos los estamentos públicos y privados, desde todos los puntos de vista. Para conocer la realidad de este sector considerado estratégico dentro de la economía nacional, que estos días protagoniza una de sus protestas más sonadas de los últimos años, nada menor que hacerlo a través de las declaraciones de los que son sus principales protagonistas, los que trabajan día a día en la agricultura y la ganadería y que atraviesan, en algunos de los casos, situaciones verdaderamente delicadas.
1. JUAN CARLOS, VILLAMUÑÍO
Juan Carlos será uno de los profesionales del campo que acudirán a la manifestación del sábado en Madrid. “No iré solo, además de mi familia al completo, mi mujer y los hijos, me consta que saldremos de esta zona más personas”. Para este joven afincado en Villamuñío la situación en el campo se ha vuelto insostenible a consecuencia del desequilibrio de los precios y hasta se ha replanteado alguna vez tirar la toalla. “Sí, lo he sopesado. A este ritmo se lo plantea cualquiera. Si ya el año pasado perdimos mucho éste seguimos el mismo camino. La gente se está desanimando y las administraciones son perfectamente conscientes de esta crisis. Ya no sé si a estas alturas se podrá solucionar algo, solo espero que la respuesta del sector sea buena el sábado”, asegura el agricultor sobe la manifestación que se celebrará en Madrid el próximo sábado y a la que acudirán profesionales del campo procedentes de toda España.
2. ANÓNIMO Y MONTAÑÉS
No quiere dar su nombre porque no quiere que le tilden de excesivamente pesimista, de estar siempre quejándose de la situación de los profesionales del campo, que es algo que en ocasiones se achaca a ganaderos y agricultores por parte de otros sectores sociales. Tiene una explotación ganadera en la Montaña Oriental leonesa y comenta sobre la problemática del sector que “la situación que estamos pasando es insostenible. Sacamos lo justo para vivir, a veces ni eso, y es muy triste trabajar toda la vida en algo que además te gusta para tener este futuro”. También dirigió duras críticas a las administraciones públicas “porque nunca se han preocupado de la gente del campo, cuando a otros lugares destinan muchos miles de millones. A nosotros nos tienen abandonados y, además, no les importa. Sólo están empezando a preocuparse algo ahora, cuando ven que ya es imposible soportar los precios y la crisis que tenemos encima, que va a terminar echándonos a todos a la calle”, comentó en referencia a la actual situación.
3. RAÚL FERNÁNDEZ, DE PRIORO
Raúl Fernández es un ganadero de Prioro con una explotación de más de un centenar de vacas. Su valoración sobre la actualidad del sector es clara “lleva mucho tiempo mal y, el día que quiten las ayudas de la PAC, no quedarán ganaderos porque de este negocio se gana para ir tirando”. Considera además que “no hay temporadas buenas, simplemente se va librando porque los pasteros no se pagan bien y en los terneros de cebo se pierden más de 100 euros por cabeza todos los años”.
Raúl, a sus 50 años, dice haber perdido la ilusión por un trabajo que es tan sacrificado pero que siempre le ha gustado y por el que siempre ha apostado. Tiene claro que las administraciones no se han ocupado nunca del campo, “ni la Junta ni el Gobierno, nos ven al sector agrario como los ‘paletos’ del campo, cuando somos más de 12.000 personas las que intentamos vivir de esto intentando mantener las explotaciones productivas”. La opinión de Raúl es similar a la de otros ganaderos de la Montaña Oriental leonesa “en una inversión de más de un millón de euros se debería de sacar un sueldo decente y no malvivir. Para ello son necesarios ayudas y apoyos de las administraciones”.
4. J.A. MANILLA, DE OMAÑA
José Antonio Manilla, ganadero y pedáneo de Villanueva de Omaña (municipio de Murias de Paredes), cuenta con una explotación de 100 vacas y califica la situación actual de “muy complicada. No me acuerdo de vender nunca la leche a 18 céntimos. Ahora no sacamos ni para los gastos pero no me planteo abandonar pues ¿a dónde vas?”, afirma el ganadero omañés, para quien “una solución para los ganaderos de las zonas de montaña, que somos los que mantenemos los pueblos con vida, podría ser poner en marcha una quesería para elaborar quesos de calidad”, apostilló.
5. MANUEL, DEL BERNESGA
En la Montaña Central la mayoría de los ganaderos dedican su labor a la cría de estos animales para la venta de carne. La bajada del precio de la leche, a lo que consideran “un precio ridículo, de pura broma”, es uno de los principales motivos por los que la gran mayoría ha decido especializarse en el mercado de la carne. En este sentido, Manuel, un ganadero de la cuenca del Bernesga, recalcó que el dinero y el tiempo que invierten en cuidar y alimentar al ganado no se compensa con el precio al que se vende el litro de leche “es prácticamente regalarla”. Asimismo, entienden que las inversiones que realizan para las infraestructuras necesarias para el ordeño no se compensan con las ayudas autonómicas, “hay que adelantar el dinero, y luego si no cumples un mínimo requisito, te la tiran por tierra y a apechugar con el gasto”, lamenta el ganadero montañés.
A pesar de que la gran mayoría se dedica al ganado por su carne, mercancía que en el mejor de los casos aseguran “malvender”, la situación actual no es la más boyante para el sector ganadero. “A nosotros nos compran el ganado por un precio marcado, por ejemplo 70.000 u 80.000 pesetas, y es el mismo precio para todas las vacas, tanto las buenas como las malas. A veces nos compensa y otras perdemos, pero es la única manera de asegurar que vamos a venderlo todo”.A pesar de afianzar una venta segura entienden que salen perdiendo con los intermediarios y que el precio al que venden el ganado no tiene “ni punto de comparación” con el valor de la carnes en tiendas y carnicerías. Los intermediarios, que no crían ni atienden el ganado salen beneficiados en este negocio.
6. HERRERO, DE TORAL
El presidente de la Cooperativa Vega Esla de Toral de los Guzmanes y de la Federación de Empresarios Productores de Lácteos, José Antonio Herrero Conejo, sentenciaba que “el sector no puede seguir aguantando esta situación que ha provocado el abandono de 400 explotaciones productoras de leche en España desde el uno de abril de este año y, con seguridad, este problema aumentará”.
Herrero mostraba su preocupación y señalaba que “el Gobierno no defiende los intereses de los ganaderos españoles y esta gravísima situación va a seguir provocando el abandono masivo de explotaciones, lo que conllevará un revés importante para la fijación de población en el mundo rural. Además, está claro que el primer paso para solucionar este problema en España es que dimita la ministra Elena Espinosa y la comisaria europea”.
Como se recordará, Elena Espinosa fue abucheada por centenares de ganaderos en su última visita a la zona de los Oteros y finalmente recibió a una delegación de los manifestantes pero, aseguran, que “en vez de remediar algo la situación desde entonces, ha empeorado progresivamente y no podemos aguantar más porque estamos arruinados”, afirma con contundencia el responsable de la Cooperativa Vega Esla de Toral de los Guzmanes.
7. ARTEAGA, DE VALDERAS
Por su parte, el agricultor valderense Atanasio Arteaga señalaba que “no podemos resistir más con este problema, pues cobramos por los productos del campo menos importe del que nos cuesta producirlos y así es imposible que el campo pueda subsistir. Y lo peor es que el Gobierno no hace nada en los últimos años para dar soluciones de cara al mantenimiento de las explotaciones agrarias”.
8. CÉSAR PAN, DEL TUERTO
César Pan, agricultor afincado en la vega del Tuerto, reconoce que la situación actual de la agricultura “es muy delicada”, aunque apunta al propio sector como ‘culpable’ de este estado, en vez de mirar hacia las administraciones públicas como hacen mucho de los profesionales del sector ante la actual situación. Afirma Pan que los precios son bajos pero que a día de hoy “el único cultivo que tiene serios problemas económicos es la patata, la patata que esté fuera de agrupaciones de productores”, señalando la situación de otros productos como la remolacha “que tiene margen”, el trigo que “está ajustado” o el maíz “que tiene un buen precio”.
Con todo ello, César Pan traslada a otros aspectos las causas por las que el sector se encuentra en esta situación de crisis, considerando como primer problema “la estructura que tiene el campo de diversificación de fincas” en la provincia de León, “el sistema de riego, que conlleva un mal abonado y una mala gestión del agua”, y, además, “no poder obtener los kilos que se deberían obtener, que es donde obtenemos la rentabilidad”. En este sentido, asegura que “no hay una estructura dentro de nuestras explotaciones que sea rentable”, lo cual va en contra del sector siempre y se magnifica en años en años con una situación coyuntural como la de este.
El principal problema de los agricultores, por tanto, “es que cuentan con una estructura de los años 60 que está obsoleta” y defiende que “con una estructura sostenible y más desarrollada, en años en los que hay un problema puntual como puede ser este, no se verían tantos problemas”. La situación, según este agricultor pasaría entonces por la adaptación a los nuevos sistemas ya que considera que la ‘culpa’ de la actual situación recae en un 25 por ciento en los precios del año pasado, en otro 25 por ciento en el momento de crisis económica que vivimos y un 50 por ciento en las estructuras “que no son rentables ni competitivas”, afirma César Pan. 6
Información elaborada por:Laura A. Oria, Cristina Domínguez, Sonsoles Sanz, Lidia de la Villa, Estefanía Niño y Pery Lechuga