ICAL / León
Las ayudas oficiales a la compra de vehículos, que priman la adquisición de modelos eficientes y poco contaminantes, están “acelerando significativamente” la reducción en el nivel de emisiones de dióxido de carbono de los coches comprados en Castilla y León. Así, en los diez primeros meses del año, este parámetro descendió en un 4,8 por ciento, hasta los 143,6 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, según datos de la consultora MSI para la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto).
“Esta caída de las emisiones confirma el cambio que está experimentando el mercado de la automoción en nuestro país y, en concreto, el cambio en los hábitos de compra. El ‘Plan 2000E’ ha hecho que nuestros clientes se inclinen por coches poco contaminantes y que consumen menos gasolina”, dijo. Tenemos que empezar a mentalizarnos de que esta tendencia va a ser predominante”, añadió el presidente de Faconauto, Antonio Romero-Haupold.
En este sentido, en octubre, las matriculaciones en la Comunidad Autónoma de turismos que emiten entre los cero y los 120 gramos de CO2 por kilómetro recorrido aumentaron un 138 por ciento respecto al año pasado, alcanzando una cuota de mercado del 27 por ciento. Además, las comprendidas entre los 121 y los 140 gramos se incrementaron un 68 por ciento, con una cuota de mercado del 27 por ciento, y las que van de los 141 a los 160 gramos de CO2 lo hicieron un 55 por ciento alzando una cuota del 29 por ciento.
Asimismo, vinculado al descenso de las emisiones se ha registrado también una caída en la potencia. El mes pasado la potencia media de los coches comprados en los concesionarios españoles se redujo un cinco por ciento, hasta los 112,7 caballos de vapor. En lo que va de año, la reducción ha sido del tres por ciento hasta los 116 caballos. Además, la batalla media (distancia entre ejes) está siendo cada vez más pequeña. En concreto, la media acumulada se sitúa en los 2.613 centímetros, un 0,19 por ciento menos que hace un año.