La Fundación Carriegos organizó su gala benéfica anual ayer en San Marcos
La cena anual de la Fundación Carriegos congregó ayer a más de 800 comensales. MAURICIO PEÑA
L.C. / León
Como ya es tradición, la Fundación Carriegos de León organizó ayer la cena benéfica anual en el Hostal de San Marcos.
Más de 800 personas acudieron a esta cita solidaria cuyos fondos recaudados se destinarán a poner en marcha un programa de becas de terapia ecuestre del que, hasta la fecha, se han beneficiado más de 2.000 personas con discapacidad de España y del extranjero.
Entre las autoridades que no faltaron a la cena benéfica se encontraron el presidente de la Fundación Carriegos, Santos Llamas, el alcalde de León, Francisco Fernández, la presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, el delegado del Gobierno, Miguel Alejo, el subdelegado, Francisco Álvarez, el rector de la Universidad, José Ángel Hermida, el Procurador del Común, Javier Amoedo, los procuradores de las Cortes, Inmaculada Larrauri, Alfredo Villaverde y Concepción Mallo, el alcalde de Villaquilambre, Lázaro García Bayón, el presidente de la Cámara de Comercio, Manuel Lamelas o su homólogo en la Fele, Javier Cepedano.
Estos nombres –y no figuran todos– tan sólo ponen de relieve la importancia de este evento solidario donde los invitados pudieron visionar un vídeo de la última visita de la Reina a las instalaciones ecuestres de ‘El Caserío’ que la fundación presidida por Santos Llamas tiene en Robledo de Torío.
Además, todos los asistentes regresaron a sus casas con un ejemplar de una revista especial dedicada a la visita de Doña Sofía.
Tras el discurso de Llamas y la actuación del mago Jorge Blass –gratuita gracias a la colaboración con la Fundación Abracadabra– se entregó la escultura ‘Refugio del aire’ al torero Finito de Córdoba. Se trata de una escultura de José Luis Casas en agradecimiento a su apoyo a la labor de la fundación; el torero acudió a León en compañía de su mujer, Arancha del Sol.
Por último, hay que destacar que se reunieron 200 aportaciones de ‘fila cero’ (gente que no puede acudir pero dona 30 euros) por lo que, en total, se consiguió la solidaridad de 1.000 personas.