El ADSL, la velocidad de internet, no es el único gran problema del medio rural en la era digital. El recorrido que realiza hoy este periódico por todas las comarcas leonesas pone de manifiesto la otra realidad de la Administración local. En ese informe se llega a la conclusión de que sólo uno de cada cien trámites ante la Administración local se realiza a través de las páginas web municipales. Eso, en caso de que la tengan, porque todavía hay muchos ayuntamientos que no cuentan con una fuente de información imprescindible en el siglo XXI. La primera conclusión podría ser que esa falta de gestión se debe a que los ayuntamientos no tienen medios económicos. Si es así, es un argumento más para pedir su agrupación. De todas formas, en la mayoría de los casos, el problema es otro. Todavía hay muchos alcaldes que no creen en las ventajas de internet. Los ayuntamientos, en este caso, deben contar con el apoyo de otras administraciones, como la Diputación y la Junta, para dar un paso de gigante lo antes posible en la implantación de las nuevas tecnologías. Ya lo están haciendo otras comunidades y Castilla y León no puede quedarse atrás. Como en tantos otros temas, la comunidad se enfrenta a la dispersión de su población, lo que implica más inversión en esa llegada de las nuevas tecnologías hasta el pueblo más pequeño. Dejar atrás al medio rural implicará más costes a largo plazo. El medio rural debe cambiar su imagen en el futuro. Mientras haya una percepción asociada a una peor calidad de vida, pocos, por no decir nadie, cambiará la ciudad por vivir en un pueblo. Quizá Francia sea en este sentido un modelo por analizar. También en la crisis del campo, que protagonizaba ayer las portadas de todos los periódicos. Francia tiene un gran desarrollo de su medio rural ligado a una calidad de vida difícil de encontrar en las grandes urbes. Castilla y León debe apostar también por ese desarrollo sostenible. Apostar por concentrar toda la población en las ciudades sería un gran error histórico. Todo esto viene a cuento del gran desafío pendiente de internet. Muchos alcaldes puede que no se crean que la firma electrónica y la gestión diaria es más fácil por la red. Porque lo que pone de manifiesto ese informe de La Crónica es una nula voluntad política en muchos casos. Los ayuntamientos deben empezar a moverse. Son los más cercanos a los ciudadanos e internet es un instrumento que tiene muchas más ventajas que inconvenientes.