El registro provincial, obligatorio desde 2002, cuenta con 1.317 ejemplares
Imagen del entrenamiento de un perro simulando que muerde a una persona. M. MARCOS
Alfonso Martínez / León
Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, pero no es así en todos los casos. La provincia de León cuenta actualmente con 1.317 perros catalogados dentro de las consideradas como de razas peligrosas, según dalos facilitados por la Delegación Territorial de la Junta.
Los propietarios de este tipo de animales están obligados a registrarlos en el censo municipal y posteriormente en el libro de registro de perros peligrosos de Castilla y León, todo ello a raíz de la normativa que se estableció en el año 2002 para fijar un control tras la proliferación de accidentes protagonizados por estos canes.
Concretamente, todas las personas que actualmente sean propietarias de las razas pit bull terrier, staffordshireb bull terrier, american staffodshire terrier, roltweiler, dogo argentino, dogo del Tíbet, fila brasileiro, tosa inu, akita inu, o alguno de sus cruces de primera generación están obligados a obtener la autorización municipal específica.
Los datos actuales reflejan que en la ciudad de León se han legalizado 272 canes catalogados dentro de estas razas (hace tres años habla únicamente 177, con lo que se ha incrementado un 54%), mientras que en Villaquilambre la cifra es de 54, en San Andrés de 98 y en Ponferrada de 131.
La lista de razas potencialmente peligrosas puede ampliarse debido a las competencias en esta materia de las comunidades autónomas y de las entidades locales. De este modo, razas como el presa canario o mallorquín, el mastín napolitano, el doberman o el bulmastiff se encuentran dentro de ese grupo de razas potencialmente peligrosas en determinadas zonas del país.
Además de las razas catalogadas, el decreto gubernamental de 2002 establece otras características que, en caso de cumplirse, hacen que un perro sea considerado peligroso (peso superior a 20 kilos, un perímetro torácico de entre 60 y 80 centímetros, una altura a la cruz entre 50 y 70 centímetros, cabeza voluminosa, fuerte musculatura, mandíbula grande, pecho macizo y musculado o una boca profunda).
Obligaciones para los dueños
La normativa contempla varias obligaciones que han de cumplir sus dueños. Así, tienen que ser mayores de edad y deben aportar un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros, que cubra un mínimo de 180.000 euros, y el justificante de que el propietario del animal esté al corriente de pago. Además, tienen que carecer de antecedentes penales, poseer un certificado de capacidad física y uno de aptitud psicológica.
En el registro de perros agresivos que tiene recogido el Ayuntamiento de León se detalla además la fecha de alta o baja del animal, el nombre del propietario, su DNI, el nombre del perro, la raza, la fecha de nacimiento y el domicilio del perro así como el justificante de instalación del microchip.
Además, estos perros están obligados a pasar revisiones más exhaustivas que los de otras razas y por tanto sus propietarios deben acreditar en las dependencias municipales, y con carácter anual, un certificado veterinario para comprobar que el animal no se está utilizando en peleas.
Los propietarios también deberán comunicar en el Ayuntamiento los datos relativos a la cesión, venta, muerte o extravío del animal.
Los propietarios de perros peligrosos tienen la obligación de hacer uso de bozal para estos animales en lugares públicos además de llevar una correa de menos de 2 metros y que no sea extensible. A su vez,las personas no podrán llevar más de un perro que sea de estas razas.
Los animales que se encuentren en parcelas o similares deberán estar atados como medida preventiva a no ser que se posean las pertinentes condiciones de seguridad en cuanto a altura, cerramiento y superficie para proteger a las personas o animales que se acerquen.
La pérdida de un perro peligroso debe notificarse por parte del titular al responsable del registro municipal de perros potencialmente peligrosos en las 48 horas posteriores a que se tenga conocimiento de estos hechos.