M.L.Martínez/ICAL / Burgos
La economía de Castilla y León se contrajo un 3,5 por ciento en el tercer trimestre de 2009 respecto al mismo periodo de 2008, una tasa igual a la estimada en los tres meses anteriores, lo que refleja la “moderación de la caída de la actividad que se viene observando desde el segundo trimestre de 2007”.
La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, destacó hoy en Burgos -donde presentó la Contabilidad de castilla y León correspondiente al tercer trimestre del año- que es la primera vez que se produce una caída “muy moderada” desde el inicio de la crisis económica y que “no cae más en relación al trimestre anterior”.
Además, subrayó que la evolución de la economía regional (-3,5 por ciento) fue “más favorable” que la experimentada por las economías de España (-4,0 por ciento), de la Zona Euro 16 (-4,1 por ciento) y de la Unión Europea de los 27 (-4,3 por ciento), según los datos publicados recientemente por el INE y por Eurostat, recogidos por el Ejecutivo autonómico.
En cuanto a la evolución de la economía de la Comunidad para el cuarto trimestre del año, Del Olmo señaló que “depende mucho de las circunstancias que se producen en España y en el resto de Europa” y apuntó que “hacer una proyección a futuro es fácil equivocarse” porque existen incertidumbres como “¿qué va a pasar con los tipos de interés? ó ¿qué pasará con los precios, sobre todo, en España con el precio del petróleo?”.
En este sentido, la responsable regional de Hacienda indicó que la Junta continúa con las medidas discrecionales puestas en marcha en mayo de 2008 hasta el año 2010 para paliar la crisis y aseguró que tendrán su repercusión en la economía. Asimismo, manifestó que “casi todos los analistas económicos apuntan a que hasta finales de 2010 no se va a empezar a recuperar la economía en España”.
Desde la oferta
Del Olmo precisó que desde la perspectiva de la oferta, durante el tercer trimestre de 2009 se observa una evolución similar a la registrada en los tres meses precedentes en los cuatro sectores productivos. No obstante, un análisis más pormenorizado, desglosando las principales ramas integrantes de los sectores agregados, pone de relieve diferencias en el comportamiento de las distintas actividades productivas.
Así, las ramas primarias decrecieron en este trimestre un 13,2 por ciento (dos décimas más que en el trimestre anterior). El último avance disponible de producción agraria (de octubre de 2009) continúa reflejando importantes recortes de la campaña 2008/2009 sobre la anterior. El sector ganadero registró en conjunto un descenso superior en el tercer trimestre debido a la caída de la producción cárnica, mientras que la producción láctea aceleró su crecimiento respecto al segundo trimestre.
Por otro lado, las ramas industriales experimentaron en conjunto un descenso del 8,8 por ciento en el tercer trimestre de 2009 (-9,1 por ciento en el segundo), en virtud de un comportamiento menos desfavorable de la industria manufacturera que compensa la mayor contracción de las ramas energéticas.
La industria manufacturera registró un descenso menor que en el segundo trimestre, un -5,5 por ciento, frente a un -6,8 por ciento en el trimestre anterior. Todas las ramas mostraron caídas, excepto la de material de transporte que experimentó un incremento. Se observan mejores resultados respecto al trimestre anterior en todas las ramas excepto en alimentación, textil, confección, cuero y calzado y material y equipo eléctrico.
Por su parte, las ramas energéticas mostraron un comportamiento más contractivo que en el trimestre anterior: -23,1 por ciento (-19,3 por ciento en el trimestre anterior). Tanto la producción y distribución de energía eléctrica como las industrias extractivas tuvieron mayores descensos que en el segundo trimestre.
En cuanto al sector de la construcción descendió un 7,6 por ciento, porcentaje similar al observado durante el segundo trimestre (-7,7 por ciento). La obra civil sigue compensando parcialmente el comportamiento negativo (algo más moderado) del sector residencial, mientras que la edificación no residencial muestra un leve aumento frente a los importantes recortes observados desde 2008.
Por último, el sector servicios, “el más importante en la economía de Castilla y León”, matizó, tuvo un descenso del 0,6 por ciento en el tercer trimestre del año 2009, evolución muy parecida a la observada en los tres meses precedentes. El Valor Añadido Bruto de los servicios de mercado registró un decrecimiento del 1,6 por ciento (-1,4 por ciento en el trimestre anterior).
En las ramas de comercio y turismo se observó un comportamiento más contractivo que en el segundo trimestre, mientras que las ramas de transporte, tecnologías de la información y servicios a empresas moderaron su descenso. Los servicios no de mercado compensaron parcialmente la evolución de los servicios de mercado al crecer un 2,6 por ciento, una décima más que en el segundo trimestre.
Desde la demanda
Por el lado de la demanda, en el tercer trimestre de 2009 la demanda interna redujo dos décimas su contribución negativa al PIB de Castilla y León: -4,2 puntos porcentuales (-4,4 puntos en el trimestre anterior), observándose menores decrecimientos del gasto en consumo final de los hogares y de la formación bruta de capital fijo y una desaceleración del consumo final de las administraciones públicas. Por su parte, el sector exterior redujo una décima su aportación positiva al crecimiento del PIB regional, de 0,8 a 0,7 puntos.
El gasto en consumo final descendió un 2,1 por ciento, igual que en los tres meses anteriores. El gasto de los hogares atenuó dos décimas su descenso interanual (-2,9 por ciento frente al -3,1 por ciento en el trimestre anterior). Por su parte, el gasto corriente de las administraciones públicas continuó desacelerando su crecimiento, que pasó del 1,7 al 0,4 por ciento debido al comportamiento menos expansivo en sus compras de bienes y servicios.
En cuanto a la formación bruta de capital (inversión), registró una caída del 10,5 por ciento, cifra inferior a la del trimestre anterior (-11,1 por ciento). Su primer componente, la formación bruta de capital fijo, redujo su contracción hasta el -10,7 por ciento frente al -11,1 por ciento del segundo trimestre.
Este menor decrecimiento es el resultado de un comportamiento menos contractivo tanto de la inversión en bienes de equipo como de la inversión en construcción, aunque con distintas intensidades, registrando variaciones interanuales del -11,7 por ciento y del -10 por ciento, respectivamente (-12,3 por ciento y -10,2 por ciento en el segundo trimestre). Por lo que respecta al segundo componente de la formación bruta de capital, la variación de existencias, mantuvo un efecto neutro sobre el crecimiento del PIB.
Por último, el sector exterior presentó una aportación positiva de 0,7 puntos al crecimiento del PIB (una décima menos que en el trimestre anterior). Las exportaciones y las importaciones totales continuaron contrayéndose (-2,0 por ciento y -3,1 por ciento, respectivamente), aunque con menor intensidad que en el trimestre precedente (-2,8 por ciento y -4,1 por ciento), como resultado de la evolución de la demanda de nuestros principales socios comerciales, nacionales e internacionales.
El empleo, medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, descendió el 4,5 por ciento en el tercer trimestre del año. Los puestos de trabajo bajaron en todos los sectores productivos, excepto en los servicios no de mercado. El mayor ajuste del empleo se produjo en los sectores de la construcción y de los servicios de mercado, mientras que en el resto de los sectores hubo descensos más moderados que durante el segundo trimestre.