Raúl Guerra Garrido gana el certamen de Unicaja con ‘Quien sueña novela’
El escritor madrileño Raúl Guerra Garrido mantiene estrechos vínculos con el Bierzo.
Joaquín Revuelta / León
El Premio Unicaja de Novela que lleva el nombre del escritor gaditano Fernando Quiñones ha tenido en su undécima edición un claro protagonismo leonés con la decisión del jurado de otorgar el máximo galardón a Raúl Guerra Garrido por su obra ‘Quien sueña novela’, presentada bajo el lema ‘La memoria de los sueños’,y designar a su vez como finalista a la joven periodista Noemí G. Sabugal por su sorprendente debut literario con la novela negra ‘El asesinato de Sócrates’.
De la obra ganadora, el juradoha querido destacar tanto sus valores literarios como sus distintos niveles de lectura, así como la “vitalidad y la energía que desprende”, en palabras de Valeria Ciompi, directora de Alianza Editorial, que se encargará de publicar en fechas próximas las dos obras ganadoras y con la que el autor madrileño mantiene una estrecha relación profesional gracias a la publicación de sus últimas novelas.
Raúl Guerra Garrido no puede ocultar su satisfacción por el hecho de haber ganado el certamen que lleva el nombre de Fernando Quiñones, con el que mantuvo una “relación muy cordial pese a estar separados geográficamente”, y con quien compartió durante años el mismo sello editorial.
También se manifiesta gratamente sorprendido porque la finalista sea una joven escritora leonesa que actualmente reside en el Bierzo, una comarca a la que Guerra Garrido siempre ha sentidomuy unido. “Está bien porque es como una generación de relevo. Ya que los veteranos nos estamos yendo, recientemente Antonio Pereira y antes Ramón Carnicer, creo que está bien que no se pierda el hilo de la sangre en cuanto a la narrativa”, argumenta el Premio Nacional de las Letras 2006.
A Raúl Guerra le divierte y en el fondo también agradece que el jurado del Premio Unicaja de Novela hiciera mención a esa ‘energía y vitalidad juvenil’ que irradia una obra que paradójicamente se adentra en los laberintos de la memoria. “Yo siempre digo que uno de los primeros síntomas de impotencia es cuando el novelista tiene que recurrir sólo a su memoria para novelar. Salvando las distancias, al igual que ‘El Quijote’ ironizaba sobre los libros de caballerías en cierto modo estas ‘memorias’ ironizan sobre los libros de memorias”, asegura Guerra Garrido,para quien ese toque juvenil y de modernidad no es más que “el esfuerzo que siempre hago en lo que concierne a la estructura” y que según el autor “es lo que realmente me impulsa a escribir y me divierte en el mejor sentido del término”. Al respecto, el autor explica que esta vez ha querido ir un poco más lejos en los juegos que a lo largo de su carrera ha intentado con la estructura narrativa. “Ese humus profundo que no sabes muy bien de dónde sale, que son los sueños, es el mismo humos que nutre la novela. Juego con ese equívoco y de forma muy directa con los sueños, hasta el punto de proponer a lo largo de la narración varios juegos con el fin de hacerle intervenir al lector”.
Para explicarlo de una forma mucho más gráfica Raúl Guerra Garrido pone como ejemplo el juego de las cajas chinas, pero a la inversa, donde cada caja remite a otra mayor hasta que “abres la última caja y te encuentras sorprendentemente en el exterior, que no debería ser sorprendente porque lo normal es estar en el exterior”.
Sobre la elección de Madrid como marco geográfico de su nueva novela y no el País Vasco o El Bierzo, que conoce igualmente bien, Guerra Garrido asegura que siempre pretendió que fueraun sitio tangible para contrastar con lo onírico de los sueños. “Es un continuo juego de la realidad que quiero hacer no real y viceversa. Afortunadamente los sueños y las novelas se sueñan y no tienes que explicarlo y a veces no tienes ni siquiera que pensarlo. Te vienen a ti y eso es lo mejor, que te vengan, que te posean a ti y no que vayas tú en busca de ellos’, explica el escritor, que reconoce ha sido especialmente meticuloso y exigente con el texto de su nueva novela. “He quitado más del doble de lo que se va a publicar. Pero no sé si ha sido por meticulosidad o por vagancia, por pereza o por amor a la exactitud. Supongo que habrá de todo”, asegura el escritor.
Raúl Guerra Garrido confiesa que escribir ‘Quien sueña novela’ ha supuesto para él un desahogo y también un divertimento. “Así lo he querido plantear y en este sentido estoy muy satisfecho con el resultado de esta novela que considero estructuralmente importante, aunque me horroriza decir que yo he podido hacer algo importante”, señala el autor, que aúnespera darle alguna que otra vuelta de tuerca a la estructura narrativa de sus próximos proyectos.