El Centro de Psicología Conductual reúne en León a más de 50 expertos en terapias de conducta de tercera generación
Marino Pérez, uno de los ponentes.
Fulgencio Fernández / León
El Centro de Psicología Conductual de León es uno de los clásicos de esta ciencia en nuestra ciudad. Camino de sus bodas de plata aquel centro que pusieran en marcha Moisés García Melón y Miguel Ángel González Castañón se ha convertido en un referente obligado, en constante renovación y actualización, acudiendo a cursos y también organizando otros, como ocurre este fin de semana en el que son ellos los que reúnen en León a más de medio centenar de profesionales en ‘Terapias de conducta de tercera generación’, cuya inauguración correrá a cargo de Eduardo Montes, decano-presidente del Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León y vicedecano Nacional del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos.
Pero no estará solo en la inauguración, la noticia más importante de este Congreso es la presencia en el mismo para inaugurarlo de uno de los organizadores, Moisés García Melón, todavía recuperándose de un terrible accidente que aún le mantiene muy limitado pero con ánimo suficiente para decir una palabras y celebrar el poder estar allí. Y para que lo celebre esta ciudad en la que viene trabajando desde hace más de veinte años. Será un momento muy emotivo y serán los cinco minutos más importantes de este encuentro.
Seguramente resulte poco familiar para muchos el título de este encuentro de expertos en ‘Terapias de conducta de tercera generación’, pero esa lejanía desaparece cuando los organizadores desvelan qué se esconde detrás de esta expresión: ‘‘Las terapias de tercera generación están encaminadas a promover cambios necesarios para ayudar a la persona a recuperar una vida más plena o más cargada de sentido’’, explica otro de los profesionales del Centro de Psicología Conductual de León, Miguel Ángel González.
También explica Castañón cómo se trabaja en un campo tan necesario en estos tiempos como es el de lograr darle sentido a la vida. Aclara que su trabajo está alejado de la ‘magia’ y camina por los senderos de la ciencia. ‘‘Evitamos siempre la palabra más buscada: ‘curación’ o, cuando menos, no se considera el objetivo de la intervención la desaparición de los síntomas, pues los problemas los contemplamos desde una perspectiva ampliada, genuinamente psicológica, dado que estimamos que las intervenciones terapéuticas únicamente preocupadas por el control de la ansiedad, de los pensamientos o de determinados estados de ánimo provocan, a la larga, un malestar más acusado y una cronificación de las dificultades personales’’.
Frente a esta situación ellos proponen ‘‘como alternativa, el concepto de aceptación, que resulta clave en casi todas las terapias de tercera generación. Primero se acepta la situación y después se trabaja en ella’’.
De todo ello hablarán grandes profesionales llegados desde l Universidad de Oviedo (Marino Pérez); la Camilo José Cela de Madrid (Jorge Barraca); las universidades de Málaga y Almería (Luis Valero y García Montes) o la Jaume I de Castellón (Azucena García Palacios).
Las aulas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de León acogerá, hoy y mañana, las ponencias de este Congreso en el se debatirá de algo tan necesario como tener una vida más plena.