El Burela este año es menos peligroso
A.G. Álvarez / León
Ni tan fiero como algunos lo quieren pintar, ni tan letal, así es el Burela, un equipo que dista bastante de ser aquel que atemorizó en las campañas precedentes la categoría de plata. Porque entonces era un rival temido, de los que asustaban y, ahora, ya no lo hacen, al menos con tanta virulencia como solían.
Viendo sus argumentos hasta ahora en la competición, el Obras y Estructuras Ram debe salir a morderles, a hacerles sangre. Armas, disponen de sobra los de Garrido. Por eso el choque de mañana debe ser, como lo es, uno más. Y es que los gallegos no presentan tan buenos números, casi similares a los de los leoneses pero con un partido menos.
Tienen una plantilla con hombres de calidad, expertos, pero ya en esta categoría todos se conocen. El Ram, con menos amplitud de banco, con menos espacio para maniobrar, no es inferior para nada aunque algunos lo quieran vender así. Lo peor para el partido, viendo como están las cosas, son las dudas de Fabricio y Lescún, renqueantes en el trabajo de la semana tras los golpes sufridos en el último encuentro de competición. No les impedirá estar en el parquet, lo que habrá que ver es en qué condiciones. El brasileño, además, vendrá erguido; acabó de recuperar de nuevo el pichichi de la categoría aunque comparte escalafón con Néstor, del Arenas de Gáldar.
Con una posición envidiable, lo preciso para el Ram es, lógicamente ganar. Sumando los tres puntos afrontarían un descanso merecido hasta dentro de dos semanas -les toca descansar la próxima jornada-. Las dos últimas victorias consecutivas de los leoneses les muestran indicios de cómo seguir jugando.
Además, viendo el nivel que el equipo obrero viene mostrando esta temporada en sus partidos en el Palacio de Deportes, lo lógico es que tengan muchas opciones de sumar la victoria. Pero cuidado, aunque el Burela no sea tan fiero como antes, también es un equipo capaz de dar un disgusto a cualquiera, porque tiene calidad en sus filas.