Los propietarios de frutales abandonados deben arrancarlos este año
El fuego bacteriano es una amenaza para los frutales del Bierzo. MAURICIO PEÑA
L.C. / Ponferrada
La Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León ha declarado oficialmente, a través del Boletín Oficial Bocyl, la existencia de un foco de ‘fuego bacteriano’ en la localidad de Carracedelo, según Ical. Ante la existencia de esta plaga, la Junta ha ordenado la adopción de las actuaciones dirigidas a la erradicación así como a evitar la propagación. Por ello, los propietarios de las plantaciones con frutales de pepita abandonadas, como manzano, peral y membrillero situados en esta localidad, están obligados a arrancarlas antes del próximo 31 de diciembre.
El ‘fuego bacteriano’ o ‘chamuscado’ es una enfermedad provocada por la bacteria erwinia amylovora, que afecta a los frutales de pepita, en espinos, cotoneaster, espino de fuego y serbal y mostajos. Es especialmente dañina en el caso del peral, ya que el frutal muestra un aspecto totalmente ennegrecido como quemado por el fuego. En el caso del manzano y el membrillero produce el mismo efecto, aunque con menor incidencia.