La villa romana de la Olmeda (Palencia) ha revitalizado esta comarca cercana a la provincia de León
Un moderno edificio y otras obras de restauración has convertido la villa romana de la Olmeda en el principal atractivo turístico de esta comarca palentina, muy cercana a León.
F. Fernández / Pedrosa
La villa de Navatejera sigue cerrada. A no muchos kilómetros, en Pedrosa de la Vega (Palencia), ha supuesto un verdadero revulsivo la inauguración de su villa romana de la Olmeda, en un restaurado edificio que combina historia y modernidad y recupera la historia del esta mansión descubierta de forma casual en 1968, cuando el agricultor Javier Cortes trabajaba en el campo y comenzó a descubrir como su arado levantaba trozos de mosaicos y otros restos romanos.
Tres años y cinco meses de obras han dado como resultado lo que a nivel popular ya se ha bautizado como ‘El Gugenheim del Arte Romano’.
No es menos cierto que nuestra villa romana de Navatejera, de finales del siglo I o el II, tiene restos arquitectónicos del siglo III y un edificio del IV, además de conservar los mosaicos, restos de estancias termales de la residencia y de la explotación agropecuaria, además de un horno en el que presumiblemente se producían tejas. Una de las originalidades de la villa es que conserva la huella de la estructura de un edificio ya inexistente del siglo V, una planta con forma de cruz griega, por lo que podría tratarse de una construcción destinada al culto cristiano. De ser así, según explicaba el director del Museo de León, Luis Grau “sería el primer edificio cristiano”, incluso anterior a la basílica paleocristiana de Marialba, que es la más antigua de España.
Evidentemente es un potencial menor del que ofrece la Olmeda, que ocupa una superficie de 4.400 metros cuadrados, con 31 habitaciones, un jardín, cinco pasillos, cuatro torres y dos pórticos, además de 10 estancias anexas a los baños, que ocupan una superficie de 900 metros cuadrados.
Un moderno edificio para albergar verdaderas joyas, entre las que destacan los mosaicos, y entre ellos el del Oecus, que representa en 175 metros cuadrados de teselas milimétricas la historia de Aquiles cuando es descubierto por Ulises en el palacio del rey Licomedes en la isla griega de Skyros.
Para quienes duden de que un centro cultural bien gestionado puede dinamizar una comarca bueno sería un viaje hasta estas cercanas tierras palentinas, en la que su villa romana se ha convertido en el centro de la actividad turística. ¿Y Villaquilambre?