La única villa romana que queda en León, Navatejera, sigue cerrada por obras pero no hay obras
La villa romana de Navatejera sigue esperando las inversiones necesarias para ser una parada obligatoria de la esperada ruta romana de León, de momento está olvidada. MAURICIO PEÑA
Fulgencio Fernández / León
La reinauguración de la villa romana de la Olmeda (Palencia) ha provocado un aluvión de noticias positivas en la prensa de esta provincia vecina. Unas hablan del número de visitas, otras del aumento de la ocupación hotelera, de la repercusión nacional e internacional de la villa, del orgullo del presidente de la Diputación de Palencia, que ha visto cumplido su sueño.
En esos mismos días quienes pasan cerca de la villa romana de Navatejera se encuentran con la puerta cerrada, la hierba creciendo entre las piedras y unos carteles de ‘obras’ que no se corresponden con la realidad. No hay obras. La única villa romana que nos queda en la provincia vive excesivamente sumida en el olvido (en el gráfico de esta misma página se pueden ver todas las villas que hubo en la provincia, más de 20).
Después de muchos años de abandono (desde 1993 no se hacían obras) en el año 2005 surgieron las primeras esperanzas para la villa de Navatejera. En aquel año el Ministerio de Cultura anunció una partida en los Presupuestos de 2006 para la recuperación de la Villa Romana de Navatejera. El director general de Patrimonio de la Junta lo celebraba afirmando que “confiamos que la voluntad manifestada en aquella comunicación y los esfuerzos ya realizados por la Junta de Castilla y León y, finalmente, la coordinación de ambas administraciones permita la recuperación integral del yacimiento”, aseguraba Saiz. Meses más tarde se anunció su inclusión en la Ruta Romana de la ciudad de León dependiendo directamente del Museo de León.
Pero todas estas esperanzas se fueron diluyendo poco a poco. Se empezaron las obras, se paralizaron, hasta que llegó esa crisis económica que lo ha paralizado todo (excepto la Olmeda).
La situación actual es de espera. Los presupuestos de ninguna de las instituciones ‘competentes’ (Estado, Junta, ayuntamiento de Villaquilambre...) contemplan actuaciones importantes en este lugar que, como suele ocurrir, cuando no avanza se retrasa pues ahora se ha descubierto que son necesarias obras en la cubierta del edificio interior.
Mientras tanto se sigue redactando el proyecto, se hace el mantenimiento que es posible y se espera que en 2010 alguien se de cuenta de que a León ya sólo le queda una villa de todas las que tuvo en su mapa provincial.