El Pleno de ayer estuvo presidido por las continuas interrupciones del público asistente, que, provisto de pancartas alusivas a la responsabilidad del alcalde en la abusiva tasa de reciclaje de Gersul y otras pidiendo la dimisión del alcalde y los concejales, profirió continuas descalificaciones y abundó en comentarios insultantes contra López Riesco y contra el equipo de Gobierno ante la impotencia del propio alcalde para poner orden en la sala. Ante las numerosas interrupciones, López Riesco, que no estuvo muy afortunado a la hora de garantizar el buen desenvolvimiento de la sesión , en vez de conminar a quienes interrumpían e insultaban, llegó incluso a amonestar a los portavoces de la oposición, e insinuó que ellos eran los inductores de las interrupciones.