UNA IMAGEN Y 232 PALABRAS

Sin noticias (él) de |
Ya lamento tener que amargar la primera ‘contra’ del año con una historia que nada tiene que ver con cotillones, cavas, matasuegras, bailes, petardos y fiestas. Seguramente no ayuda nada a superar la resaca, pero... Pero muchos habréis (habremos) pasado a su lado sin agradecerle que sea él quien agache la cabeza para que no nos de vergüenza seguir cantando y bailando por las calles, recibiendo el año nuevo, ajenos a los vecinos que deben convertir una marca blanca de Don Simón en el champán del olvido. Prefieren olvidar, no tienen nada que celebrar. Siempre hemos tenido de estos vecinos en León. Primero estuvo Joaquín ‘El Barbas’, impasible en Ordoño II. Después otro barbado personaje sembró la inquietud en el centro de la ciudad, en la plaza de las Palomas, con sus piernas hinchadas y su silencio, con esos momentos en los que parecía muerto en un banco o el suelo; por el nuevo barrio de Eras camina siempre con cartones bajo el brazo otro personaje de larga barba y silencio. A las doce de la noche se va retirando poco a poco hacía su refugio, todos los días pasa delante de una pintada que dice ‘sigo creyendo en los finales felices’. Pero él no mira para el grafiti, como si ya lo hubiera leído y no compartiera el mensaje. Yes que este tipo de gentes son reacios a creer en los brotes verdes. |
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