El traslado del Museo del Chocolate permitiría una notable evolución de esta muestra ya que el espacio disponible multiplicaría el actual. Así, las alrededor de 10.000 piezas que componen la colección municipal, de las que tan solo una parte pueden ser expuestas en la actualidad, podrían pasar a formar parte en su totalidad de la muestra a los visitantes. Para ello será necesario llevar a cabo de forma previa un estudio arquitectónico en el que se refleja una reordenación del discurso museístico de los elementos, con el objetivo de que se adapten al nuevo espacio. Además de este trabajo técnico inicial, el edificio que podría albergar la colección necesitaría de la puesta en marcha de varias actuaciones de mejora para conseguir un mayor aprovechamiento del mismo. Para todo ello habrá que esperar a las conclusiones del estudio.