El vaso del CTR ha visto reducida su vida útil en un 50%. Se llenará en 2014 y habrá que hacer otro
Vertido sin control en el propio vaso de la planta.
Manuel C. Cachafeiro / León
El CTR se San Román es un territorio inexpugnable. Nadie ha logrado entrar, salvo algunas visitas guiadas de escolares. La Prensa, no. Ni para ver cómo se recicla, ni para conocer el estado del vaso donde se acumula la basura que no se puede tratar. Más o menos, como cinco campos de fútbol de foso y una altura de 20 metros en forma de bancales donde se aprisionan materiales que algún día habrá que tapar con modernas técnicas.
De momento, el vaso tiene fecha de caducidad: 2014. Así lo constata el informe de Gersul del mes de junio, que plantea también la necesidad de generar un superávit en las cuentas del consorcio para pagar “la realización de otro nuevo”. Ese dinero, no especificado pero que será una cantidad importante, saldrá del ahorro en la gestión y del incremento en las tasas. Es decir, el recibo para el contribuyente seguirá creciendo a medio plazo.
Según Gersul, la vida útil se ha reducido en un 50% justo por no reciclar lo suficiente. Y un dato más, esta vez económico. Esa amortización anticipada supone unas pérdidas iniciales de 2,6 millones de euros, según el mismo estudio económico. “Esta última conclusión implica que debe iniciarse, con carácter inmediato, los estudios preliminares para determinar una ampliación de la infraestructura existente”, señala. Las pérdidas incluso pueden ser mayores, ya que se ha vertido, además, la basura sin tratar que se esperaba consumir en la planta de generación de electricidad y la que se iba a destinar para larealización de compost.
Las únicas imágenes corresponden a visitas. Y son algunas de las que aquí se muestran. Fotos donde se demuestra que no se recicla todo lo que llega a la planta y por lo que paga Gersul.
El vaso, por tanto, es la consecuencia, pero la palabra clave en este caso es reciclaje. Siempre según dicho informe, en las plantas de clasificación de León y Ponferrada, donde llega la mayor parte de la basura, apenas se alcanza el 45% cuando debería ser del 65%, según el contrato con la concesionaria. Las pérdidas por este concepto Gersul las sitúa en 3,8 millones de euros.
Todos los datos -mala gestión, falta de recursos... - hacen inevitable para el consorcio una subida de las tasas. Y ahí viene, al final, el problema. Los ciudadanos acaban pagando una situación en la que no han contado con ellos.Según ese informe publicado en junio, la subida de las tasas necesaria para 2010 será del 10%, subida que justifica en que desde 2005 no se han tocado, cero en 2012 (año de elecciones municipales), del 3% en 2013, del 5% en el 2014 y del 6% en el 2015. En el mejor de los años, se ha llegado a un 60% de recaudación.
Gersul también podía contar con ingresos que no tiene. Por ejemplo, la generación de energía en San Román y la venta de materiales recuperados. “Por la energía eléctrica se podría estimar una pérdida de unos 718.000 euros anuales, y por la venta del resto de productos, unos 2 millones de euros anuales. En definitiva -añade el gerente en el informe- si la UTE estuviera prestando el servicio de acuerdo con los compromisos adquiridos por la oferta presentada, el importe que se recaudaría por este concepto sería ascendería a unos 3,9 millones de euros anuales”. Gersul cree que las pérdidas ocasionadas, “por la ineficiente gestión” de la concesionaria, han ascendido a 3,8 millones de euros sólo durante los primeros años de explotación.