UNA PROVINCIA EN BLANCO Y NEGRO

Cuando Velasco intuyó el Musac |
En algún sitio he visto esto’’, nos repetimos con frecuencia. ‘‘Todo está inventado’’, es la respuesta más habitual a este tipo de reflexiones. Un día los arquitectos del Musac se adelantaron a quienes quisieran comentar eso de que ‘‘en algún sitio he visto esto’’ y nos explicaron que la fachada del edificio era ‘‘un mosaico de 37 colores nacido de un proceso de digitalización de una de las vidrieras más antiguas de la Catedral de León, la llamada del halconero’’. Un homenaje al monumento más emblemático de la ciudad. Uno de los tipos más singulares de esta tierra, Velasco, cartelista durante 50 años de las películas y obras de teatro que se ponían en el teatro Emperador, decía cuando se hablaba de esta fachada, del mosaico, de los colores, de la Catedral: ‘‘Yo lo he visto hace menos tiempo, cuando hicieron la Catedral yo no había nacido’’. Pero no iba más allá el cartelista triste desde que cerraron el Emperador. Dice la leyenda que paseaba alrededor del edificio recordando viejos tiempos. Hace unas semanas apareció muerto en su casa. No es difícil ponerle un punto final legendario a su biografía, por más que su alma también sufriera penas mucho más humanas y materiales. Entre sus papeles estaba esta vieja fotografía. Fue él quien convirtió Pallarés en este mosaico para una exposición. Ahora se entienden sus palabras. |
![]() Fulgencio Fernández |
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