La más vieja leprosería documentada en León estaba en el barrio de Santa Ana
El tratamiento en Fontilles es gratuito, el sanatorio vive de una Fundación.
F. Fernández / León
“Hospital de San Lázaro, también conocido en la documentacióncomo Hospital de Malatos, surgido para acoger a enfermos de lepra. Estaba constituido por un conjunto de casas con huerto en torno a un patio, formando uno de los frecuentes y característicos corrales en la morfología urbana leonesa, a partir de la Edad Media. En su proximidad tenía una ermita para su servicio, en la que decían misas por los benefactores y se pedí limosna para los enfermos. Se encontraba en un extremo del arrabal del Santo Sepulcro (hoy Santa Ana) en dirección a Puente Castro, al lado del Camino de Santiago y la presa vieja del Obispo”. Así describe la primera leprosería documentada en León el historiador José Luis Zapico. Aunque no se atreve con su localización exacta sí nos ofrece datos de su fundación, que atribuye a Fernando II, que fue su principal benefactor. “Los documentos más antiguos que se refieren a San Lázaro son de 1168”.
En esta descripción ya se ve un denominador común de los lazaretos (de la Orden de San Lázaro), la precariedad de medios y la necesidad de benefactores, que aún se mantiene. En el hospital leonés los enfermos muchas veces tenían que pedir limosnas. “Estaba regentado por una Orden o Casa de San Lázaro, que agrupaba enfermos y enfermas (...) no consta la existencia de sanitarios, sí la de servidores de los enfermos que reciben el nombre de excusados, al gozar del privilegio de no ser reclutados para la milicia”.
Hubo muchas más leproserías, sobre todo en el Camino de Santiago, siempre con problemas de subsistencia y exclusión social. José Fernández Arienza recoge otros datos de la leprosería de San Lázaro en la misma dirección. “Los acogidos piden a la puerta del edificio llamando la atención (tabletas y tableteros, las llamaba la Pícara Justina) con lo que pueden hacerlo aunque sean gangosos o mudos”.
Por suerte ya hace muchos años que, según explica Maruja, no hay ningún leonés en Fontilles, la última leprosería de Europa.6