Pablo Martínez ha coordinado la muestra escultórica que se expone en León Plaza
El dragón de San Jorge, de Juan Carlos Uriarte, tal y como puede contemplarse en la sala de exposiciones del complejo comercial León Plaza. M. MARCOS
Joaquín Revuelta / León
Una magnífica sala de usos múltiples situada en la planta superior del complejo comercial León Plaza acoge desde el pasado viernes y hasta el próximo 5 de marzo una exposición colectiva de escultura que ha reunido a nueve artistas leoneses bajo el pretexto de “configurar un espacio de debate en torno a la diversidad de materiales y técnicas, además de sus posibilidades en la escultura contemporánea del siglo XX”, aseguran desde la organización.
El artífice de la idea y a su vez comisario de la muestra, Pablo Martínez García, recuerda que este proyecto viene de atrás, “perono pudo llevarse a cabo en aquel momento por falta de infraestructura”. El cambio de dirección en el centro comercial y la habilitación de una sala de grandes dimensiones, alrededor de seiscientos metros cuadrados, para acoger una muestra como la que hoy puede contemplarse en León Plaza, dio nuevos bríos a un proyecto que pudo concretarse en un tiempo récord gracias al trabajo previo realizado por Martínez, que defendió ante los artistas participantes (Amancio González, Carlos Cuenllas, José Antonio Alonso-Santocildes, José Luis Casas, Juan Carlos Uriarte, Juan Manuel Villanueva, Juan Villoria, Vegonha Rodríguez y Santos Javier) la conveniencia de este espacio expositivo,“porque puede llegar a un tipo de gente que no acude a las salas habituales de exposiciones”.
Dos intervenciones al año
Pablo Martínez señala que los responsables del centro comercial pretenden utilizar esta sala para todo tipo de actividades y a él en concreto le han ofrecido un par de intervenciones al año, siendo esta muestra colectiva de escultura su mejor tarjeta de presentación. “Desde que me dieron luz verdeal proyecto hasta su inauguración han pasado muy pocas semanas y organizar una exposición con tantos artistas que presentan obras tan diferentes lleva mucho tiempo y trabajo. Pero ya tenía el proyecto muy hilvanado y los artistas eran conocedores del mismo”, asegura Martínez, cuyo criterio de selección fue tan sencillo como el conocimiento que tiene de todos los participantes en la muestra y del material del que disponen. “No les puedes pedir obra específica para una exposición de este tipo. Tienes que trabajar con lo que ya tienen. A la hora de seleccionar a los artistas mi objetivo es que estuviera representada toda la provincia, pero no pude encontrar a nadie de El Bierzo. También quería que hubiera caras nuevas, como Vegonha Rodríguez o José Antonio Alonso-Santocildes, que si bien ya es un veterano en estas lides no es fácil ver obra suya en alguna exposición colectiva”, asegura. Esa diversidad de nombres y de procedencias se hace igualmente extensible al tipo de obra que aporta cada uno de ellos, que Martínez ha dispuesto en una “convivencia armónica”, a lo que también ha contribuido la estructura y disponibilidad de la sala.
Pablo Martínez explica que lo que va a ver la gente “es una idea bastante fiel de lo que es el panorama actual y de lo que se está realizando en este campo”. De esta manera, José Luis Casas, aporta a la muestra “dos piezas de raíz que resultan muy impactantes a la vista y que son muy poco habituales en el trabajo de este artista”, señala el comisario. Por su parte, Juan Carlos Uriarte lleva obra ya conocida, como su dragón de San Jorge, realizado como ya es habitual en él, con material reciclado. “Es una pieza que por su tamaño, más de tres metros de largo, también resulta muy vistosa. Tenía mucho interés en esa pieza en particular y en ese espacio porque pasará gente que directamente se va a verun poco reflejada en esta pieza”. Vegonha Rodríguez, la única mujer y la benjamina del grupo, muestra cuatro piezas. Una de ellas en madera y alambre y lastres restantes en hierro, en concretoárboles que corresponden a su producción más reciente y que se caracterizan por “una delicada configuración”.
Juan Villoria ha trabajado con planchas de zinc, hierro y barras de aluminio. José Antonio Alonso-Santocildes aporta cuatro piezas no vistas hasta ahora. “Están trabajadas directamente sobre el tronco y desprenden un cierto halo poético”, en palabras del coordinador de la muestra.
Conjunto escultórico
Amancio González aporta a la exposición cinco piezas en bronce que han sido ubicadas en el centro de la sala y que forman en sí mismas un conjunto escultórico “que desarrolla un lenguaje distinto al del resto”, lo que en cierto sentido también sucede con la singular contribución de Santos Javier, “una instalación con móviles, que se ha montado con un sensor de movimiento y cuando alguien circula por la zona empiezan a sonar todos los teléfonos”.
Carlos Cuenllas ha traído a la muestra un biplano en acero inoxidable, “una pieza que ya presentó en la galería del Cubo Azul”, recuerda Martínez, y que está situada fuera de lo que es la sala de exposiciones, en concreto en el vestíbulo de la plaza superior del centro comercial. También aporta sus ya tradicionales cubos de acero inoxidable y una llave.
Finalmente, Juan Manuel Villanueva contribuye a la muestra con unas piezas geométricas, una de ellas en aluminio y la otra en acero inoxidable. “Son piezas como muy limpias”, explica Pablo Martínez, que dotan a la exposición del eclecticismo demandado por su coordinador. “Mi idea era presentar nueve visiones muy distintas unas de otras. Y la verdad es que estoy contento porque el local lo permite. Lo que se hizo fue poner el tubo de acero de Cuenllas –de una envergadura importante– como pieza central y alrededor de ella se ha montado el resto”.
Pablo Martínez recuerda que la única reticencia que tenían los artistas era exponer en un centro comercial, aunque ese prejuicio cambió en el momento de ver las posibilidades que ofrecía la sala. “Soy de la opinión de que hay que aprovechar las exposiciones donde salgan porque no hay muchas oportunidades. Más que nada yo lo hago con vistas a que lo vea otro tipo de gente que no suele acudir a las galerías de arte convencionales”, insiste el comisario de la muestra, que reconoce, las obras están a la venta a través de internet, “si bien no ha sido ese el objetivo de la exposición”.