UNA IMAGEN Y 232 PALABRAS

La singular raza |
El fútbol no son los futbolistas, ni los directivos, ni los entrenadores, ni los ultras, ni los espectadores interesados, ni los políticos en el palco, ni los periodistas deportivos... todos ellos tienen intereses que desvirtúan la verdad de sus palabras. El fútbol es de los aficionados sinceros, los que no se juegan nada y se quedan solos, desolados, en la grada cuando ya todos se han ido a sus intereses. Los que convierten en pena y alegría cada partido. Hace poco ha muerto Lope, otro leonés en Madrid. Un hombre bueno a carta cabal, tranquilo, tolerante, capaz de tratar de entender a todo el mundo, de perdonar las palabras más altas, los desplantes. Trabajó años y años y una vez jubilado disfrutaba acudiendo a la Ciudad Deportiva, viendo a los chavales que un día serían Butragueño, sufriendo con aquellos que él veía de tanta calidad pero al año siguiente habían desaparecido. ¿Qué habrá sido de ellos? Era parte de su mundo. Le hacía sufrir pero no le exaltaba, esperaba a otro domingo, a otra gloria que siempre podría llegar. Soñaba en el As los triunfos que el césped no refrendaba, o sí. El día que el Madrid se quedó sin luces en Albania él se quedó sin vida frente a la televisión, tranquilo, él solo en la grada de su butaca. Sólo por ellos, por los Lope, merece la pena el fútbol. |
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