Una glorieta dará acceso al polígono de Fabero en una zona iluminada
Uno de los últimos graves desprendimientos de tierra en la LE-715 a finales de 2009. DANIEL
D.M. / Ponferrada
La Junta de Castilla y León ha dado el visto bueno al nuevo proyecto de acondicionamiento del trazado de la carretera LE-715, que une las localidades de Fabero y Fresnedo, una carretera eternamente castigada por la defectuosa ejecución inicial que a lo largo de los últimos años ha sufrido enésimos corrimientos de tierra y resquebrajamientos del firme hasta le punto en que se ha convertido en una de las infraestructuras viarias más criticadas de la provincia.
La Junta da ahora luz verde al permiso ambiental para la ejecución del proyecto de mejora. Una obra que supondrá la mejora del trazado con las variante necesarias para conseguir una velocidad de proyecto de 80 kilómetros por hora. Para ello, según dice la Declaración de Impacto Ambiental publicada ayer en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), habrá tramos de calzada de diez metros de ancho, con dos carriles de 3,50 metros, arcenes de 1,50 y bermas de 50 centímetros de cada lado.
El proyecto contempla la ejecución de tres enlaces que evitan las intersecciones a nivel. Se trata del enlace con Tombrio, en el kilómetro 3,9, el enlace con Berlanga, en el kilómetro 5,4 y el entronque con Langre, en el kilómetro 6,3.
Ya cerca de Fabero se proyectan dos glorietas. Una de ellas dará acceso al polígono industrial y la otra estaría al final del trazado, en el enlace con la carretera de Vega de Espinareda, junto por debajo de la gasolinera. Toda esta zona permanecerá iluminada.
La glorieta de Fresnedo también se modificará para lograr una calzada de diez metros.
El movimiento de tierras que se generará en la obra será importante. 2,6 millones de metros cuadrados de desmonte, 1,8 de terraplenes y 1 millón de metros cuadrados de otros materiales que la que se rellenarán huecosde viejas zonas mineras.