N.S. Pipaón / León
Julen Aguinagalde fue la última fuga del Reale Ademar rumbo al conjunto manchego. Aún tiene fresca su etapa en el equipo ademarista, y sabe que no será un partido fácil para su equipo por mucho que la estadística diga que han ganado todos los partidos que han jugado en el Quijote Arena. “No habremos perdido ningún punto en casa esta temporada, pero las estadísticas están para romperlas”, afirmó Julen Aguinagalde tras el entrenamiento vespertino de ayer de su equipo y cauto ante la visita de su ex equipo.
“Que nadie dude de que será un partido muy complicado; en un Ciudad Real-Ademar siempre puede pasar de todo, y seguro que el Ademar viene aquí con ganas de ganar”. Julen Aguinagalde, en este sentido, no cree que tenga ningún peso en este sentido que su ex equipo cuajara un partido tan pobre la pasada jornada contra el Alcobendas en el regreso a la competición doméstica tras dos meses de parón. “No tiene nada que ver, el pasado año en el Ademar hicimos una buena mini pretemporada invernal donde ganamos los dos partidos y luego perdimos con el Alcobendas; no influirá nada lo que hizo el otro día con lo que pueda hacer mañana (por hoy)”, subrayó el pivote vasco.
Julen Aguinagalde, además, sabe lo mucho que ahora se juega su equipo, ya que tras el Reale Ademar visitarán al Reyno de Navarra San Antonio y recibirán al FC Barcelona, en un trío de partidos que pueden decidir el título de liga o prorrogar la emoción hasta las jornadas finales del campeonato. “Ganar al Ademar sería un paso más hacia el título de Liga, pero esto es partido a partido. Luego jugamos contra el San Antonio y el Barça en un mes que es importantísimo para nosotros”.