Los niños fueron protagonistas. CRISTINA DOMÍNGUEZ
Que el termómetro de la Plaza Mayor marcase dos grados bajo cero no metió miedo a los vecinos de Sahagún, que ayer salieron a la calle luciendo sus galas más extravagantes, los ‘trapitos’ más desenfadados y los pelucones afro más cardados del mercado. La música y el color tiñeron así las calles durante una jornada de fiesta que se alargó hasta altas horas de la madrugada por los pubs del pueblo.