Villalón, en Valladolid, acogió la protesta de Tierra de Campos Viva
Más de 2.000 personas contrarias a la instalación de un ATC en Tierra de Campos tomaron ayer Villalón. C. D.
Cristina Domínguez / Villalón
A pesar de las gélidas temperaturas, más de 2.000 personas mostraron ayer durante una manifestación celebrada en Villalón (Valladolid) su oposición frontal a la instalación en Tierra de Campos del almacén temporal centralizado de residuos nucleares (ATC) por el que pugnan dos poblaciones de esa comarca: Santervás de Campos y Melgar de Arriba, ambas en Valladolid. Se da la circunstancia de que las dos localidades, muy próximas entre sí, también lo están de la provincia de León, concretamente, a ocho kilómetros de la frontera con la comarca de Sahagún.
La marcha por las principales calles de Villalón se desarrolló sin ningún tipo de incidentes, en tono amable y pacífico, y bajo un lema claro y conciso: “cementerio nuclear, no”. Además de este ‘grito’, fueron muchas las consignas y escenificaciones que apoyaron la manifestación, encabezada por un burro que portaba bidones con residuos nucleares (de pega). Tras el burro, otra ‘empleada’ de la industria nuclear también tiraba de una remesa de basura contaminante y un grupo de jóvenes, maleta en mano, decía adiós a la comarca augurando un final fatal para Tierra de Campos de llegar a materializarse el polémico proyecto nuclear. Música de dulzaina, percusión, carracas y megáfonos, pusieron la banda sonora a la jornada de protesta.
Colectivos ecologistas, sindicatos, asociaciones, grupos de vecinos de pueblos aledaños y también representantes institucionales de la provincia de León, acompañaron en su marcha a la plataforma Tierra de Campos Viva –organizadores de la manifestación– hasta la histórica Plaza de San Juan, donde se procedió a la lectura de un manifiesto.
En este documento, se rechazó la instalación del ATC aduciendo motivos sanitarios, “la salud de una tierra no se vende por dinero”; depreciación de los valores históricos o paisajísticos de la zona, “más palomares, menos nucleares” o la desacreditación de los productos de calidad que en ella se producen.
Según el manifiesto, la solución para los problemas que sufre Tierra de Campos (desempleo, envejecimiento poblacional, despoblación) residiría en “la mejora de los servicios públicos, el fomento de actividades económicas sostenibles, la modernización de los equipamientos, el impulso de una agricultura y una ganadería de calidad, el turismo rural, el patrimonio cultural y natural y una mayor y mejor capacidad de gestión de las instituciones”.
Acompañando la marcha se encontraban ayer, el coordinador regional de IU, José María González, el responsable de Energía de Greenpeace España, Carlos Bravo, el secretario regional de Medio Ambiente de CCOO, José Antonio López Murillo, y el portavoz de Ecologistas en Acción de Castilla y León, Luis Oviedo, entre otros
Por su parte, el coordinador regional de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González-Palacín, señaló que puede ser un “golpe mortal” para la política de marcas de calidad y sellos de garantía de la comarca, como la lenteja pardina, el queso de Villalón, el lechazo de Castilla y León, los vinos de calidad o el Puerro de Sahagún entre otras, que “verían como los avances que se han logrado de cara al consumidor en los últimos años se tirarían directamente a la basura”. También reprochó al Gobierno que deje en manos de los ayuntamientos la “difícil decisión” de pujar o no por una infraestructura tan ‘incómoda’ como es un almacén temporal centralizado.