E.F.G./ León
Cuando se presentó el proyecto de instalación de cámaras, el concejal de Movilidad, José Antonio Díez, aseguró que el sistema había sido “muy demandado” por vecinos, comerciantes y hosteleros. Ahora, cuando los aparatos ya han empiezado a funcionar parece que la medida ha sido, efectivamente, bien recibida por los que se pueden considerar afectados de forma más directa.
La Federación de Asociaciones de Vecinos Rey Ordoño, que en su día reclamó información detallada al Ayuntamiento sobre la colocación de las cámaras, recibió unos datos que les convencieron. Así se desprende de las palabras de su presidenta, Ángeles González, quien tiene muy clara su postura. “A mucha gente le puede molestar porque crea que se está fiscalizando su vida o sus ratos de ocio pero creo que es una cosa acertada”.
Es bueno, añade, que además de dotar de una protección añadida al patrimonio y a los edificios históricos de la ciudad, se sepa que hay más posibilidades que antes de esclarecer un delito o de aclarar las responsabilidades de un incidente. Los vecinos ya dieron la bienvenida al proyecto cuando se lo presentaron de forma formal. “Nos vigilan y graban en carreteras, semáforos o bancos”, argumentaban algunos para señalar que las cámaras no suponen una intromisión en la intimidad. Además, consideran que la seguridad debe primar en este caso.