UNA IMAGEN Y 212 PALABRAS

Intento de no |
Cuesta trabajo meterse en la dura Cuaresma y preferimos perpetuar en la retina algunas imágenes festivas que alarguen el carnaval... aunque sea el de los animales. Viejos miedos de entrar a la Cuaresma que son recuerdos de cuando a los perros nadie los disfrazaba y demasiada gente les daba patadas. Viejos miedos de entrar en la Cuaresma de cuando, lo quisieras o no, cada viernes habría bacalao para comer. Aromas de cuando el bacalao era comida de pobres. Viejos miedos de entrar en la Cuaresma de cuando, quisieras o no, el párroco de la localidad te machacaba con la insistencia de comulgar los primeros viernes de mes. Costumbres que crearon cierta manía a los viernes, nada que ver con estos tiempos que vivimos en los que se ha convertido en el día de salir de fiesta, de marcha y botellón. Viejos miedos de entrar en la Cuaresma de cuando, quisieras o no, los amaneceres tenían la música de las bandas ensayando las procesiones. Viejos miedos de entrar en la Cuaresma de cuando, quisieras o no, la semana, Santa, que hoy es de fiesta era una sucesión de penas y predicaciones, de vía crucis entre caídas, de oficios de tinieblas, de música de carracas... Viejos miedos que Mauricio Peña combate alargando el carnaval. |
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