UNA IMAGEN Y 222 PALABRAS

Ojalá que sólo sea |
Los ciudadanos casi siempre justifican su voto, su decisión electoral, con una explicación que no admite réplica pues es lo mínimo que se le puede pedir a tu representante: ‘‘Es un tipo cercano, que camina por las calles, habla con la gente, toma un vino contigo, te escucha y traslada a sus prioridades de gestión aquello que a sus paisanos les preocupa’’. Impecable el argumento. Pero demasiadas veces ocurre que aquel candidato que veías por la calle, que encontrabas en el vino, que te preguntaba por los chavales y si ya había salido del hospital tu padre comenzaba a desaparecer de la calle, del vino y de la conversación. Ya no le puedes comentar que lo de aparcar en el hospital está cada día más complicado por lo que tal vez no se entere del problema pues cuando él acude al hospital va en coche oficial y si necesita una plaza ya le han dejado reservadas tres. Y a ti te asalta la idea de que todo privilegio es indigno. Y sobre el hombre cercano empieza a correr la leyenda de que está en su castillo, que ya no toma vinos, que sale con escolta, que no habla. Y cuando ves la fotografía de la autoridad aplastando la Catedral celebras que sólo sea un efecto óptico, un hombre caminando sobre una foto. |
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