Logo de la-cronica.net


UNA IMAGEN Y 242 PALABRAS


El rayo que se
hizo taberna

Puede ser la luz que trata de desvelar cualquier misterio. O el rayo de cualquier puerta que se ha entreabierto después de muchos años cerrada y cuyo ruido cuando la mueve el viento inquieta a cualquier visitante que no sea la mujer que habita en el viejo caserón y ni siquiera se preocupa de subir a comprobar que algún gato ha soltado el pasador.

Puede ser el rayo de luz que ilumina las telarañas del viejo desván al que nadie ha entrado durante años. Aquel en el que se guarda un viejo triciclo de ruedas de hierro, un caballo de madera, una caja llena de nada, una lechera con fotografías que trajo abuelo de Cuba, los restos de un hospitalillo de sangre que hubo en la casa de al lado, una maleta que la familia guardó hasta que algún miembro de la misma decidiera irse a ultramar, a la mili, a la aventura...

Podría ser el rayo que ilumina las palabras del abuelo sentado en la tajuela mientras clava las gomas de las madreñas y habla y habla de viejas historias, de muertos en la guerra y en la paz, de vivos que ya no viven.

Podría ser.

Pero no lo es. Es el rayo que ilumina los sueños de dos peregrinos que un día llegaron a las faldas del monte Irago, al abrigo de los dioses maragatos, e hicieron de un viejo caserón una taberna a la que llamaron Gaia.

df
Mauricio
Peña

Ful
Fulgencio
Fernández


© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica