Aguzo celebra la X edición de la recuperada tradición de la ronda leonesa de las marzas, en la primera luna del año agrícola
Un momento de la celebración de las marzas en una de las ediciones anteriores, recuperadas en León por los miembros del grupo de bailes tradicionales Aguzo. MAURICIO PEÑA
Fulgencio Fernández / León
Hubo tiempos en los que a las gentes de a pie de nuestros pueblos eran muchos los trabajos que les daban los días y pocas las alegrías. Por ello, no dejaban pasar la ocasión de celebrar fiestas de todo tipo y sabían divertirse con ellas. Muchas estaban vinculadas al calendario real, al agrícola, y la que esta noche (20.30 horas) recupera el grupo Aguzo se celebró históricamenteen la primera luna del mes que celebra ‘el año nuevo agrícola’, es decir las marzas, un rito de música, fuego y danza (y algo de comer y beber), que son los ingredientes más habituales.
Las marzas, que hoy recorrerán las calles de la ciudad por décimo año consecutivo, celebran la entrada del año agrícola, la cercanía de la primavera y el comienzo de los trabajos en el campo tras un invierno de nieve. Así lo recogían algunas de las coplas recuperadas por Aguzo: “Esta noche entrará marzo / de la media noche abajo / cuando el labrador redobla / sus afanosos trabajos”.
Los etnógrafos describen las marzas como uno de los más viejos rituales humanos, una tradición histórica netamente ibérica, con la que se conmemoraba “el instante en el que había nacido la vida en la Tierra”, coincidiendo con la primera luna de marzo.
El toque de cuerno o turullo reunía a los vecinos en la plaza, allí donde vive la autoridad, pues la primera parte del rito es solicitar su venia para celebrarlas: “Con la licencia de Dios / y la del señor alcalde / queremos cantar las marzas / sin hacer perjuicio a nadie”. “Con la licencia de Dios. / Y de las autoridades. / Queremos cantar la ronda. / Sin causar perjuicio a nadie”.“Si nos dan licencia / un cantar diremos / con mucha prudencia / se las cantaremos”, dicen algunas de las fórmulas, dependiendo de los lugares, pero con el denominador común de cantar y bailar y de ‘no causar perjuicio a nadie’, que eso es una buena fiesta. Después sigue la ronda, el recorrido por las calles más céntricas y con más sabor de la ciudad. Los cánticos que hacen los ‘marzeros’ repasan los meses del año, que son propicios para determinadas faenas agrarias o “rondar los amoríos”; pero, también hay canciones que reprochan los defectos de la moza, o de la madre o del padre de la moza rondada; otras veces son tonadillas insinuantes al amor o con cierta gracia picante.
Este año, se cumplen los primeros 10 años de salida desde este viejo Consistorio de León, por lo que Aguzo ha recogido algunas de las coplas y canciones más populares de esta década. La mantenedora será Margarita Torres.