Dos goles de Yuri y Víctor Salas dan a la Deportiva una renta de seis puntos sobre el Eibar
Yuri festeja el gol que ayer abrió el marcador en el campo de Elviña a los 50 minutos. PHOTODEPORTE
Noelia Serrano / La Coruña
Suma y sigue. La Ponferradina se mantiene intratable en este tramo final de temporada y ayer por la tarde sumó los tres puntos en un campo de juego tremendamente complicado pero también amigo. Los bercianos volvieron a demostrar, esta vez en La Coruña, el por qué de su lugar en la clasificación. La Ponferradina fue ese equipo compacto y rocoso de siempre que apenas concede ocasiones de gol a su oponente y que por contra, te mata a la menor oportunidad. Mucho de eso tuvo el partido, pues tras una primera mitad muy igualada que terminaría con las tablas iniciales, los visitantes decidirían en la segunda parte.
Antes del partido hubo fiesta, jornada de confraternización entre dos aficiones muy cercanas en distancia pero también en empatía. Hubo un poco de todo y mucha alegría, con un buen número de gente llegada desde Ponferrada (casi un millar) para animar a los suyos y que fueron recibidos como grandes invitados en La Coruña. Hubo comida y música en los exteriores del campo y gran animación y revuelo, con múltiples corrillos de aficionados, a la hora de expresar las posibilidades, reales y no tan reales, del líder del grupo en esta temporada que encara su recta final.
La Ponferradina, impulsado por su nutrida afición presente en las gradas, saltó al campo como si fuera el equipo local, con mucha fuerza y tratando de llevar el ritmo del choque. Tuvo el control de la pelota la mayor parte de la primera parte y casi desde el primer minuto de juego, aunque la primera ocasión de la tarde sería para el Montañeros en el minuto diez de partido. Con el paso de los minutos la Ponferradina fue incrementando su presión sobre el rival. En el 17 tuvo su primer acercamiento claro, fue un buen cabezazo de De Paula en un saque de esquina que Jano volvió a mandar a córner. Otra ocasión la inició De Paula con un pase interior de Rubén Vega pero su remate sale demasiado cruzado. De ahí al descanso la Ponferradina se acercaría muy poco más a puerta contraria y con poca peligrosidad.
A la vuelta de vestuarios el partido se movió mucho más y estuvo mucho más igualado que en la primera. A los cinco minutos llegaría el primer gol de la tarde, obra de la Ponferradina. Yuri recibe un pase largo de banda a banda, de derecha a izquierda, controla el balón, se interna en el área y bate a Diego con solvencia anotando el primero del líder. Tras el tanto, el partido se rompió. El Montañeros acechó un poco más a su rival y éste se replegó demasiado, en el sesenta y cinco centro chut de Iago que sale lamiendo el poste. Después hubo una doble ocasión de Rivera y Yago dentro del área en la que la defensa resolvió in extremis después de una serie de rechaces interminables. Posteriormente Rubén Rivera remataría con el pecho pero con mucho peligro.
Los locales rozaban el empate y este llegó al poco. Rubén Rivera empataba con un gran disparo con la zurda desde fuera del área y dejaba el partido muy emocionante. Con el partido empatado a uno la Ponferradina se puso manos a la obra y rápidamente golpeó a su rival con una contundencia letal. Dos minutos más tarde en una acción a balón parado sentenciaría, saque de falta de Berodia desde la banda derecha y Víctor Salas a quemarropa dentro del área pequeña la clava en la red con la testa. Después la Ponferradina se replegó y el Montañeros tuvo una muy clara de Dopico en el añadido que se estrelló en el lateral de la red.
Una victoria que vale momentáneamente seis puntos de renta sobre el Eibar, su gran rival.